Un grupo de vecinos de Córdoba y ambientalistas de diversas organizaciones sociales se encuentran debatiendo en torno a la situación del yacimiento uranífero de Los Gigantes para exigir a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) que brinde información en torno al estado y los peligros de la vieja mina de uranio cerrada hace 25 años.

La preocupación se renovó por una denuncia reciente que promovió la Fundación Educación, Ambiente y Trabajo (FUNEAT) de Carlos Paz que sostiene que, pese a que el establecimiento se encuentra clausurado, existen millones de toneladas de material contaminante que significa un peligro para la cuenca del río San Antonio y el lago San Roque. La CNEA asegura que está llevándose a cabo un programa de remediación ambiental, pero los ambientalistas dicen que no recibieron información en torno al mismo y que desconocen el estado actual del yacimiento.

La convocatoria es este sábado a las 14 hs en el centro de la ciudad de Tanti, donde se debatirá en torno a la situación. Concretamente, se apunta contra el Proyecto de Restitución Ambiental de la Minería de Uranio (PRAMU) y sobre los trabajos que deben llevarse a cabo en el macizo de Los Gigantes, que alberga el yacimiento que podría afectar la fuente de agua de la mayor densidad poblacional de la Provincia de Córdoba. Los vecinos reclaman garantías a la CNEA, porque temen que el estado de abandono de la mina provoque un desastre ambiental.

“Hay monitoreos permanentes; no hay riesgos, la calidad de agua es excelente”; aseguraron desde la Comisión Nacional de Energía Atómica, aunque la inquietud de los ambientalistas se encuentra más que justificada, teniendo en cuenta que décadas atrás se produjeron derrames sobre la cuenca. Tiene sentido mencionar que el yacimiento “Schlagintweit” funcionó hasta 1989 y al momento de su clausura, quedaron grandes toneladas de desechos en sus piletones.