Un video que se reprodujo en las redes sociales en las últimas horas muestra una gran mortandad de peces en uno de los brazos del Río Negro en Allen. Esta parte del río está contaminada porque allí desembocan los desechos cloacales de la ciudad. Gran cantidad de carpas, pejerreyes y truchas aparecieron flotando en aguas de dudoso color.

Aún no hay un comunicado oficial sobre la mortandad de peces, pero los propios vecinos aseguran que los peces que murieron lo hicieron porque el agua en este tramo del río está contaminada y no tiene suficiente oxigeno para asegurarle la vida a los animales. La situación es preocupante, y no es ninguna novedad.

El Río Negro es uno de los más importantes de la Patagonia, y también uno de los más castigados. A principios de este año un informe de la Corte Suprema de Justicia aseguró que se había detectado naftaleno en su cauce, en un nivel que podría producir daño en la salud de las personas que entraran en contacto con este agua.

El informe que fundamentó la confirmación que ayudó a la Corte Suprema a afirmar que había contaminación en el río, fue elaborado por la Dr. Flavia Alejandra Vidal, el escrito señala que “el naftaleno no es parte integrante del agua y por lo tanto es un contaminante. Desde la toxicología no hay una mínima dosis segura a la cual una persona se pueda exponer, ya que todo dependerá de las respuestas individuales y de las características de las sustancias, ya que en aquellas que son cancerígenas, no hay dosis seguras de exposición, una mínima dosis puede producir el daño, es decir cáncerEl factor crítico –agrega la experta– no es la toxicidad intrínseca de una sustancia, sino el riesgo asociado con su uso. Riesgo es la posibilidad de que una sustancia produzca un daño en condiciones específicas de uso”

Los peces muertos en Allen, una ciudad de 27.000 habitantes son una muestra más de la contaminación de este río que en algún momento supo ser cristalino y potable. El legislador reionegrino Jorge Ocampos sentenció hace un tiempo atrás algo que de no cambiar la realidad ambiental en la provincia con respecto a uno de sus principales ríos, dejaría de ser sólo una frase para ser verdad: “No vamos a permitir que nuestro río Negro se transforme, con el paso del tiempo, en un Riachuelo“.