El material recolectado será derivado para su desguace y procesamiento a las plantas de disposición y reutilización de Tecnología en Desuso Laboral, que dependen de la Dirección General de Asistencia y Tratamiento del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), ubicadas en las Unidades 1 y 26 de Olmos, 2 de Sierra Chica, 24 de Florencio Varela y 57 de Campana.

Desde enero de 2016 y hasta abril de este año, los reclusos desarmaron residuos de aparatos electrónicos o eléctricos (RAEES), entre ellos computadoras, impresoras, celulares, cámaras fotográficas, fotocopiadoras, faxes, televisores, consolas, tostadoras, microondas o licuadoras.

En las plantas ubicadas en los talleres de las cáceles, los internos obtuvieron con los RAEES chapa, cobre, aluminio, bronce, chatarra liviana, plásticos, placas y cables, para ser luego vendidos.

 

De acuerdo a las cifras del SPB, durante 2016 se desguazaron 42 toneladas de material tecnológico en desuso, en 2017, 46 toneladas y en 2018 llegaron a 72 toneladas.

El crecimiento se debió a la firma de convenios entre el ministerio de Justicia de la provincia de Buenos Aires con 28 municipios bonaerenses, y con entidades como Zona Franca, la Honorable Cámara de Diputados, el CEAMSE, ANSES y ARBA.