Después de once años de proceso judicial y cuando todos esperaban una pena ejemplificadora para que sentará jurisprudcencia sobre delitos contra la naturaleza, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tierra del Fuego condenó a un año y medio de presión en suspenso para los tres acusados de talar árboles dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego, cuyos representantes judiciales habían solicitado 4 años de prisión.

El fallo constituye de todas formas, el primero con estas penas por una acción en contra del cuidado del medio ambiente. El hecho ocurrió en el año 2005 cuando empleados de Patagonia Spirit abrieron un camino de dos kilómetros entre el Parque Nacional Lapataia y el Canal del Beagle, para beneficiar a un proyecto turístico. Esta área está protegida.

Según el veredicto, el Tribunal halló a los imputados como “coautores penalmente responsables del delito de daño agravado en concurso ideal con usurpación” Este fallo estableció que el Ingeniero Civil Ricardo Bianciotto fue el responsable técnico de la apertura del camino, igual que el agrimensar Horacio Burgos quienes recibieron la pena de un año y medio de prisión en suspenso. El tribunal estableció que el maestro mayor de Obras Orlanzo Ruiz, quien también intervino en el hecho, reciba un año de prisión, también en suspenso.

El fiscal de Distrito Dr. Adrián García Lois había solicitado dos años y los abogados de la Administración Nacional de Parques Nacionales (APN), cuatro años. Ahora los jueces Ana Dalessio, Luis Giménez y Alejandro Ruggero, darán a conocer los fundamentos de las sentencias el próximo 15 de Septiembre.

Por parte de los acusados, su defensa pedía la absolución de culpa y cargo, pues consideraban que el camino que habían intentado hacer no estaba en un área protegida. Jamás hicieron mención a la tala de los más de 200 árboles de especies nativas que produjeron. Para ellos, los árboles no significan nada.

Según el escrito que da lugar a las penas, los tres imputados “extrajeron entre 216 y 255 árboles de diferentes diámetros, afectándose 216 metros cúbicos de madera, 121 de lenga y 95 de guindo” A pesar de no llegar a la pena que ellos pretendían, en un comunicado, la APN expresó que “el veredicto dictado determinó una condena ejemplificadora en cuanto al deber de cuidado y conservación del ambiente. La pena tiene una finalidad de prevención tanto general, al enviar un mensaje a la sociedad para que sepa que conductas como las llevadas a cabo por los autores son ilegales, como especial, orientada a educar a los sujetos que delinquieron para que no vuelvan a hacerlo”