La causa por el derrame de agua cianurada que la empresa Barrick Gold produjo el año pasado en la mina Veladero en cercanías de Jáchal en San Juan todas las semanas tiene avances. Poco a poco, el cerrojo judicial comienza a cerrarse. Hoy el juez interviniente procesó a nuevo ejecutivos de la empresa.

Los ejecutivos procesados son Leandro Poblete (jefe de Procesos), Segundo Álvarez (también del área de Procesos), Carlos Cabanillas (Gerente de Minas), Ángel Escudero (Gerente de Prevención de Riesgos), Osvaldo Brocca (Supervisor de Servicios Técnicos), David Sánchez (Supervisor de Mantenimiento), Ricardo Cortéz (Supervisor de Medio Ambiente), Walter Pizarro (gerente de Procesos) y Antonio Adames (Gerente General).

Los hechos bajo investigación de la Justicia ocurrieron el 12 de septiembre de 2015, cuando se produjo una rotura de una válvula de la tubería que transportaba solución cianurada. A fines de febrero, un peritaje de la Policía Federal determinó que el derrame de un millón de litros de agua cianurada provocó la contaminación de cinco ríosUn informe de la Universidad de Cuyo publicado en octubre ya había reportado que el río Jáchal presenta varios metales pesados.

El magistrado aplicó en este caso los supuestos establecidos en el artículo 56 de la ley nacional de Residuos Peligrosos, a quienes provoquen una “adulteración peligrosa” para la salud del agua, aire o suelo por “imprudencia o negligencia”.

El juez sanjuanino Ortija es uno de los dos magistrados que interviene en la causa, que también es investigada por el juez federal porteño Sebastián Casanello, quien en el último mes pidió diversas medidas de prueba en el caso.

En un comunicado, la empresa indicó que “sin perjuicio de que no es parte en el caso, Barrick continuará cumpliendo su compromiso de asegurar que los involucrados cuenten con el debido soporte legal mientras el proceso judicial siga su curso, ya que entiende que en el caso no se configura un delito. Barrick entiende que esta decisión será apelada ante la Cámara Penal de la provincia de San Juan por los respectivos abogados de las personas afectadas“, agrega la compañía,  quien al parecer no entiende que la contaminación es real y que los pobladores de Jáchal deben comprar agua mineral para beber porque las napas se hallan adulteradas con cianuro y metaloides.

“Es importante destacar que las circunstancias que produjeron el incidente fueron resueltas inmediatamente. La compañía implementó un plan de acción que corrigió los factores causales del hecho con obras y aumento de controles bajo los cuales las autoridades avalaron la normalización del trabajo en la mina”, señalan en el comunicado. Sin expresar jamás las consecuencias actuales del derrame.

Explican en el texto que “en forma inmediata, se expandieron e intensificaron las actividades de monitoreo en toda la cuenca. Todas esas mediciones han demostrado que el incidente no supuso ningún riesgo para la salud de las personas o el ambiente”. Los directivos de la empresa deberían explicarle esto al niño que hace unos meses está sufriendo serios problemas de salud, por consumir agua de la canilla de su casa en Jáchal, contaminada por Barrick Gold.