“Estamos felices por instalar los primeros equipos eólicos acá en Tierra del Fuego”, dijo Miguel Casielles, gerente de la Cooperativa Eléctrica de Río Grande. Estos molinos, de más de 30 metros de altura, son construidos totalmente en la Argentina a través del INVAP, que es la misma firma que fabricó los satélites ARSAT 1 y 2 y asimismo los reactores nucleares que se exportan a países del tercer mundo.

El Gerente de la Cooperativa recordó que: “Estuvimos trabajando en un proyecto junto a la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF), se lo enviamos al INVAP y a Ciencia y Tecnología de la Nación donde se recibieron más de 50 proyectos y se aprobaron sólo 8.  Nuestro proyecto original tenía un costo de 52 millones de pesos y como los montos de Ciencia y Tecnología de la Nación que tenía disponibles no alcanzaba para los ocho proyectos, le hicieron una quita, y finalmente para nuestro proyecto quedaron 13 millones, que se usaran para hacer tres molinos” 

Uno de estos molinos estará en Río Grande, que estará a cargo de la Cooperativa Eléctrica y dos que manejaran desde la Universidad y que pondrán en Tolhiun y otro en Ushuaia. 

Estos molinos experimentales tienen una altura superior a los 30 metros, siendo sus aspas de 15 metros. “Es todo un tema logístico traer estos molinos, habrá que traerlo con algún camión especial” aunque el problema logístico se resolverá en unos días. Para Miguel Casielles como para el equipo de la Universidad todo es alegría, ya que saben que están haciendo historia. 

Invap de esta manera amplia su área de trabajo, no sólo como fabricante de satélites y reactores nucleares, ahora también podrá exportar la tecnología de producción de energía eólica. La próxima etapa es esperar a que Ciencia y Tecnología de la Nación nos llame al consorcio que conformamos entre la Cooperativa Eléctrica y la UNTDF para ya firmar la adjudicación de la obra y comenzar con los trabajos, finaliza el funcionario de la Cooperativa. Es óptimista: “En dos meses tenndríamos que estar trabajando”

La energía eólica que se puede producir en la Patagonia es muy alta, se trata de una región en donde abundan los vientos fuertes casi todos los días del año. Esta prueba experimental con tres molinos puede ser la base para poder hacer luego más molinos para que toda la isla en algún momento genere energía natural, sustentable y segura.