Mientras quienes abogan por la salud de los habitantes de toda la Provincia de Buenos Aires esperan que no llegue a aprobarse un  proyecto de ley que autoriza a fumigar a tan solo 10 metros de centros urbanos, que ya cuenta con media sanción del senado, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires prohibió la aplicación de herbicidas sintéticos para la eliminación de pastizales y otras especies vegetales en todos los predios de uso o acceso público del territorio metropolitano.

Según los fundamentos del proyecto de ley de autoría del diputado Adrián Camps (PSA), en la Ciudad se detectó en diversas oportunidades el uso de agroquímicos para el control de plagas de pastizales, especialmente en terrenos adyacentes a las vías del ferrocarril.

Numerosos estudios académicos, nacionales e internacionales, ya demostraron la peligrosidad de estos herbicidas para el ambiente y la salud pública: contienen sustancias que pueden provocar enfermedades respiratorias, gastroinwwwinales, renales, dérmicas, oculares y cáncer.

La alternativa a este método de control químico sería el control manual y/o mecánico, el cual goza de mayor sustentabilidad ambiental y traería aparejada la conservación y/o generación de numerosos puestos de trabajo. La votación resultó con 56 votos positivos.

CABA se encuentra totalmente urbanizada y es el territorio con mayor densidad demográfica del país y que los espacios verdes con los que cuenta se encuentran en contacto estrecho con los habitantes y sus viviendas, la utilización sobre cualquiera de estos predios de las sustancias dañinas para la salud antes mencionadas, representa una amenaza inminente sobre la población local y sobre las especies de flora y fauna de interés para conservar.

La Ciudad no es la primera en legislar prohibiendo la aplicación de agroquímicos para el desmalezado en áreas urbanas. En la Provincia de Buenos Aires la Corte Suprema de Justicia en un fallo del 8 de agosto de 2012 estableció un mínimo de 1.000 metros de distancia entre cualquier fumigación terrestre y un lugar habitado, y aún así, el pasado 6 de julio la cámara de senadores le dio media sanción a un proyecto de ley que autoriza a fumigar a tan solo 10 metros de centros urbanos, sin tener en cuenta los fallos judiciales en contra ni las estadísticas y evidencias científicas para establecer las distancias.