Desde principios de siglo XX las murgas han alegrado los pueblos bonaerenses con su espíritu de alegría, desenfado y cooperación. La ley que se impulsará prevé fomentar la actividad autogestiva de las mismas, garantizando la utilización del espacio público, y la creación de un Parlamento Murguero con representantes de todos los municipios.

En vísperas del feriado de carnaval, la diputada Eva Ramírez, promueve en la Cámara Baja bonaerense un Proyecto de Ley que busca reconocer “al género artístico-cultural denominado Murga como parte del patrimonio cultural de la Provincia de Buenos Aires en los términos establecidos por la Ley Nº 26.118, de ratificación de la Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial”, dictada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

En los fundamentos, la propuesta de Ramírez adopta la definición, pronunciada por la UNESCO que comprende al patrimonio cultural inmaterial como: “el conjunto de creaciones basadas en la tradición de una comunidad cultural expresada por un grupo o por individuos y que reconocidamente responden a las expectativas de una comunidad en la medida en que reflejan su identidad cultural y social”.

De este modo, la murga es una práctica que adquiere un sentido completo, los bienes hablan de música, danza, creencias y expresiones artísticas. El género identifica a un patrimonio cultural inmaterial formado por un grupo social, que se construye históricamente como resultado de las interacciones y otorga pertenencia a la sociedad que lo originó a lo largo del tiempo.

“Este proyecto fue elaborado conjuntamente con movimientos murgueros nacionales y provinciales, con el fin de reconocer el valor cultural y el rol social de las murgas, generando las herramientas necesarias para que puedan trabajar libremente”, precisó Ramírez.

En línea con ello, la iniciativa dispone que se declare de interés provincial su investigación, preservación, apoyo y difusión. A su vez, instituye que es competencia de la actual Secretaría de Cultura de la Provincia de Buenos Aires (ex Instituto Cultural), en su calidad de autoridad de aplicación, ejecutar acciones en articulación con los municipios para su cumplimiento.

El proyecto de Ramírez también estipula la instauración de un Parlamento Murguero, que cumplirá funciones de consejo consultivo y asesor y estará compuesto por representantes de agrupaciones murgueras, quienes actuarán ad honorem, preservándose en su estructura la representatividad de todos los distritos.

Por último, la Ley reconoce “a aquellos Municipios de la provincia de Buenos Aires que tengan establecidas como políticas de Estado la promoción y protección de las actividades murgueras y/o carnavaleras en sus respectivos Distritos”.