La irresponsabilidad de los políticos con respecto al medio ambiente no tiene límites. El Intendente del municipio sanjuanino de Zonda con la excusa de ensanchar una calle ya taló 64 árboles y ahora espera la llegada de fondos para talar otros 120 eucaliptus. Los vecinos del pueblo están en desacuerdo.

“Se puede imaginar, cómo no me voy a calentar si esos árboles los plantaron mis viejos” declaró al Diario Huarpe un vecino de la avenida San Martín, que se pretende ensanchar sopena de destruir una añosa hilera de árboles que es querida y disfrutada por toda la comunidad, en una región en donde la sombra es escasa.

Apenas me llegue la plata de Nación empiezo. Vamos a ver cuáles son los trámites de las habilitaciones y permisos, porque para hacer esta obra tengo que sacar sí o sí los eucaliptus”, afirmó el Intendente Miguel Atámpiz, actuando con una falta de criterio notable. El cemento debe nacer donde hoy hay hojas y madera.

En septiembre último el mismo Intendente comenzó a talar árboles sin permiso, debiendo ser apercibido con una multa que aún está en trámite. No obstante esto, las obras públicas deben manifestarse en la ciudad ante la inminencia de un año electoral.

Estos más de cien eucaliptus que pretenden talar son ejemplares centenarios y algunos de menos edad, pero abundan los del primer grupo. Lo que a la naturaleza le costó varias décadas hacer, la motosierra quiere destruirlo en minutos. Los vecinos se muestran en desacuerdo con este proyecto municipal.

Los eucaliptus son peligrosos al igual que los carolinos que tengo en la calle Sarmiento, que también voy a sacar”, habló el jefe comunal, desoyendo el clamor de los habitantes que hicieron que él esté en el lugar que hoy ocupa.

“Yo estoy seguro que hay otras alternativas para hacer transitable esta calle sin semejante daño ambiental. O es que no se ha preguntado el señor Atámpiz y todos los que están a favor de esta obra, cómo vamos a hacer en verano los que vivimos por esta calle, o los que transitan en bicicleta o caminan por ella” La respuesta es una sola: para la política, la naturaleza es un obstáculo.