Con nuevas maquinarias y un convenio con recolectores de Bahía Blanca, la Ecoplanta de la localidad de General Cerri fue reinaugurada tras dos años de haber permanecido cerrada.

La misma tiene como objetivo la separación y el tratamiento de la fracción de inertes para la recuperación de papel, vidrio, metales, plásticos, etc. y la elaboración a partir de la materia biodegradable.

“La premisa no es solamente separar y preparar los residuos para las industrias. La idea es darle un pequeño valor agregado para que el ingreso, que en definitiva será para los trabajadores, para instalar lo producido en pymes locales para la generación de empleo”, declaró el delegado municipal Alberto Sangre a medios bahienses.

Además, se busca revertir el impacto negativo que produce la disposición de los residuos por perdidas de recursos y por contaminación ambiental, reincorporando la mayor cantidad de materia al ciclo productivo.

Los nuevos equipamientos permitirán optimizar los tiempos de trabajo y dar valor agregado al material reciclable. El papel y los cartones se introducen a dos prensas que arman fardos destinados a su comercialización. También se puso en funcionamiento una lavadora y un molino para triturar bolsas y bidones, lo que da un valor agregado al material.

Tanto los 25 integrantes de la cooperativa responsable de su funcionamiento, como los miembros de la otra cooperativa de trabajo local y algunos operarios municipales ya comenzaron sus tareas habituales.

En principio se trabajará con lo que se recoja de los puntos limpios, luego con la basura local y, una vez realizado el ajuste operativo, se tomarán las determinaciones para recibir más material.