Por Leandro Vesco / Fuente: Carbap

Unos 40 productores y dirigentes de 18 distritos bonaerenses, que agrupan a asociaciones rurales cercanas a la Cuenca del Salado pertenecientes a Carbap manifestaron su descontento por el pésimo estado de los caminos rurales.

El 2014 fue el año más lluvioso de los últimos tiempos, el sector que más debió sufrir fueron las pequeñas comunidades del interior que deben comunicarse por caminos rurales. El agua caída sirvió para desentrañar la enorme desidia con la que deben convivir millones de argentinos que deben quedar aislados por un tiempo prolongado debido a la presencia de agua en los caminos. Esto disminuye la calidad de vida y pone en riesgo la salud, educación y las economías regionales.

Productores y dirigentes rurales afirman que muchos caminos están completamente anegados e intransitables y a raíz de esa situación no pueden finalizar las cosechas de soja de segunda y maíz en amplias zonas de la provincia, al tiempo que advierten que se mantiene casi paralizada la siembra de trigo.

Pontaut, en el Partido de General Lamadrid, debió quedar incomunicado algunas semanas. Quizás el caso más emblemático sea el pueblo El Tejar, en el partido de 9 de Julio, que está incomunicado desde mediados del año pasado: aún hoy los habitantes de la localidad deben transitar con una camioneta especial por las vías ferroviarias, ya que el acceso al pueblo tiene hasta un metro de agua en algunos tramos.

A raíz de esta situación, desde Carbap denuncian que en muchos municipios se produce un “desvío” de fondos de lo recaudado en concepto de tasa vial y plantean que se debería destinar entre el 70 y el 80 por ciento de ese presupuesto local al mantenimiento exclusivo de la red vial. “Actualmente el porcentaje destinado en algunas comunas no supera el 40 por ciento”, advirtió el presidente de Carbap, Horacio Salaverri.

Los ruralistas estiman que, de este modo, se mitigaría el impacto que sufren los caminos rurales cuando hay exceso de lluvias lo que impide en muchos casos, además, el ingreso a los campos con maquinarias y el traslado de granos y hacienda. “Las últimas precipitaciones han desnudado un problema ya crónico que tenemos desde hace años. Y las consecuencias no son sólo productivas, hubo chicos sin clases durante meses, por la imposibilidad de llegar a la escuela”, indicó Salaverri.

Los caminos rurales son las vías por donde entra y sale la producción del campo que luego genera el movimiento de la economía nacional, pero también y este factor transforma a estas sendas más trascendentes, son el medio por donde se trasladan las maestras hacia las escuelas rurales, los médicos y enfermeras a las salas sanitarias, los pequeños comerciantes para buscar mercadería y las familias para buscar aquello que no pueden hallar en sus comunidades, en definitiva, los caminos rurales son las venas que hacen vivo un mapa y crean la realidad productiva de una nación. Su mantenimiento debe ser una prioridad para el Estado.