Hace casi diez años que debía haberse terminado la remediación de una de las más grandes herencias contaminantes de la minería en nuestro país: los restos de plomo y otros agentes químicos que dejó la empresa Metal Huasi a un costado del pueblo donde tenía una mina. Desde el Programa de Gestión Ambiental Minera de la Secretaria de Minería de la Nación informan que en un mes estará lista la remoción del sueño en Abra Pampa.

Abra Pampa está a 224 Km de la Capital de Jujuy y se ubica en una planicie rodeada de montañas. Fue fundada en 1883 y por su riguroso clima, especialmente frío, fue llamada “La Siberia Argentina”, pero el nombre no prosperó y se instaló el nombre por el cual hoy se conoce a esta aislada localidad que fue elegida por la empresa Metal Huasi para desarrollar un emprendimiento minero que jamás tuvo en cuenta el impacto ambiental.

La mina en un principio fue la salvación para el pueblo, ya que originió que todos los hombres y jóvenes tuvieran trabajo. La bella localidad se trasformó en un infierno gracias a la acción de los propietarios de la mina que apurados por obtener ganancias no se fijaron en el daño ecológico que provocó la explotación de oro y plata. En 1986 la mina cerró sus puertas y como si hubieran salido corriendo, sus dueños dejaron aproximadamente 15.000 toneladas de basura contaminante en las afueras de la localidad. El viento dispersó el plomo y desde ese entonces gran parte de la comunidad tiene altos niveles de plomo en sangre, fundamentalmente los niños.

El trabajo que se está haciendo es la remoción de la basura y el suelo, con el traslado de los deshechos a un sitio seguro, que lleva a cabo la Empresa Betón SRL

“Estamos participando de esta última etapa del proceso porque nos hemos comprometido a hacer un trabajo de monitoreo y de fiscalización, pero además también venimos a conversar con la comunidad para garantizar que el proceso se va a realizar de acuerdo a normas y estándares de seguridad ambiental”, indicó María Zigarán del Ministerio de Medio Ambiente de Jujuy.

Rolando Cabrera, del Programa de Gestión Ambiental Minera detalló a la prensa que “colocarán un nivel de cal para neutralizar el PH, y encima se coloca suelo que no esté afectado, para depositar y devolverle al suelo el relieve que naturalmente tenía”.

El crédito ante el BID que posibilita esta remediación fue gestionado en el año 2004 y con un aporte de 20 millones de pesos que puso el Estado recién este año comenzaron con las obras que debían haberse hecho hace por lo menos una década. A pesar de que ahora se intente remover toda la basura minera, el 81% de los niños del pueblo están contaminados con plomo.

Para maquillar el daño producido, las obras de remediación contemplan la creación de un polideportivo de 13 hectáreas y un anfiteatro para 2000 personas. Aunque nadie habla de una cobertura médica general para todos los habitantes afectados por el plomo. Los residuos que se sacan de Abra Pampa van a parar a un lugar que califican como seguro dentro de otra mina en la Puna, a unos 70 kilómetros de la localidad. La contaminación se mueve de un lugar a otro.