Vecinos de San Luis encontraron un puma de aproximadamente dos meses de vida, atado a un árbol, en el camino que une Tilisarao con San Pablo, por lo que rescataron al animal y se comunicaron con el Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.

“Cuando se da este tipo de situaciones es porque alguien ató al puma para usarlo como cebo y poder cazar a su madre”, indicó Lara Denapole, integrante del Programa Biodiversidad de la cartera medioambiental. Y añadió: “Por desgracia, en muchos casos no existe una convivencia armoniosa entre la fauna silvestre y la población. Esto se agrava con los pumas, porque el animal puede lastimar a las personas”.

La matanza de pumas en las zonas rurales refiere al hecho de que los pobladores asocian, directamente, la muerte de su ganado a la acción del felino, cuando no siempre es así. “Es verdad que a veces los pumas matan el ganado porque así se alimentan, pero en otras situaciones éstos mueren por estar enfermos, por el mal manejo de sus propietarios o desaparecen a causa del abigeato. Pero mucha gente no lo entiende, culpan al puma más cercano y lo cazan”, indicó Denapole.

En perfecto estado de salud y en plena etapa de lactancia, el cachorro rescatado ya se encuentra en el Centro de Conservación de Vida Silvestre, junto a los otros tres ingresados en lo que va del año (son 18 en total en La Florida). Allí recibirá todos los cuidados necesarios pero no podrá volver a su hábitat natural, por el peligro que representaría para él y la población.

Algunos de los métodos que se pueden implementar para disipar al puma y evitar pérdidas en la fauna silvestre, son luces intermitentes en los corrales, un correcto cierre de los mismos, cría de perros o burros pastores y aprender a manejar el ganado.