Joe Lewis no puede vender la energía que produce su central hidroeléctrica que tiene dentro de su estancia, sobre la margen del Río Escondido, el pasado martes se hallaron varios postes del tendido eléctrico rotos o caídos. Este tendido es fundamental para Lewis porque va desde su central hasta una planta transformadora en El Bolsón. La comarca andina se opone abiertamente a la presencia del magnate británico en estas tierras.

La central hidroeléctrica que Lewis tiene en el Río Escondido ya está trabajando sobre plazos vencidos, en marzo tendría que haber estado generando y vendiendo energía, pero las cosas no le están saliendo como lo planeado. La empresa no ha podido finalizar con el cableado eléctrico entre la central y El Bolsón.

La comunidad de El Bolsón se ha mostrado en resistencia por los proyectos de Lewis, que son promovidos y defendidos por el gobierno provincial y por el Intendente de la localidad Bruno Pogliano. La central hidroeléctrica que tiene Lewis se hizo sin consulta pública y transgrede normas ambientales muy cuidadas en El Bolsón, un pueblo que se caracteriza por la defensa de la naturaleza. La legislatura, en contra del deseo popular, autorizó la construcción de la central y la venta de energía producida allí al circuito nacional. El cableado recibió una multa del Departamento Provincial de Aguas por estar mal ejecutado su diseño.

Patagonia Energía, la pantalla comercial que usa Lewis para generar energía del Río Escondido, intentó negar este nuevo obstáculo que tuvo para comenzar con su negocio. Tuvieron que quejarse los vecinos para que la Policía de Río Negro y la Gendarmeria intervinieran para remover los postes caídos. La empresa no emitió ningún comunicado oficial, pero sí se aseguró desde el año pasado la policía custodiara el trabajo que hacen las máquinas de Lewis cuando por el día avanzan en su obra. Hacia la noche, la comunidad se rebela.

Lewis está relacionado además con la empresa Laderas S.A., que pretende construir un barrio exclusivo en la Reserva Natural de Mallín Ahogado, dos veces la comunidad de El Bolsón realizó multitudinarias marchas para expresar su rechazo al avance inmobiliario.