Los restos óseos del llamado “Hombre del Yanquenao”, desenterrado en 1979 en un enterratorio ancestral mapuche en la provincia de Neuquén por la Universidad de Buenos Aires (UBA) será devuelto a su comunidad para que sea sepultado de acuerdo a sus ritos.

En 1979 el antropólogo de la UBA Carlos Gradin efectuó una excavación en un lugar conocido como “Chenque”, un conjunto de piedras dispuestas de una manera particular, que daban a entender que se trataba de un sitio sagrado. Allí desenterró los restos óseos que se restituirán. La actividad era seguida, en aquel entonces, por miembros de las comunidades mapuches del Alto Valle del Río Senguer.

Los restos del “Hombre del Cerro Yanquenao” dan cuenta de un hombre de entre 45 a 50 años, enterrado hace por lo menos mil años. Cerca del lugar, había pinturas rupestres.

“Un grupo de antropólogos de la Universidad Nacional de La Plata liderados por Fernando Pepe, nos ayudó a encontrar dónde estaban los restos y a partir de ahí por intermedio del INAI logramos comunicarnos con las antropólogas que lo tienen y solicitamos su restitución”, manifestó Julio Vera, abogado de la comunidad mapuche que se presentó con el reclama de la restitución al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI).

“Contamos con el apoyo del Director de Pueblos Originarios de Chubut, que ya se comunicó con la UBA, y hace unos días las antropólogas nos comunicaron que estaban dispuestas a restituirlo como marca la Ley Nacional 25.517“, explicó Vera. Actualmente los restos del milenario mapuche se hallan en el Departamento de arqueología de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

“Con la restitución, según nuestra cosmovisión, se restablecerán, en parte, los newen (fuerzas de la naturaleza) que nos protegen tanto a nosotros como a nuestro territorio que está sufriendo; y se recuperará la armonía perdida con la profanación de su tumba”, afirmó Margarita Santibáñez, Consejera de Participación Indigena (CPI).

La restitución se iniciará con la llegada de representantes de la comunidad mapuche a La Plata para coordinar los últimos detalles burocráticos con el grupo de antropólogos que trabajaron con autoridades de la UBA. Tratan que los restos regresen a su tierra para octubre próximo.