Según datos publicados por el Indec, en Córdoba solo el 1,5% de la población se reconoce indígena, un porcentaje inferior a la media nacional (2,4%).

Investigaciones realizadas por científicos del IDACOR (dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), que intenta reconstruir la historia evolutiva de las poblaciones que habitaron el centro de Argentina a partir de evidencia genética, revelaron que una parte del ADN de los habitantes de Córdoba estaba presente ya entre los pobladores de estas tierras hace miles de años.

Según los resultados, el 76% de los habitantes contemporáneos de Córdoba posee linaje materno indoamericano, mientras que una proporción menor es de origen europeo (16%) y africano (8%). Esto significa que, por línea materna, la mayoría de los cordobeses tiene antepasados directos nativoamericanos, pertenecientes a los pueblos que habitaban este territorio antes de la llegada de los europeos, en el siglo 16.

“El análisis del ADN mitocondrial, que se trasmite únicamente de madre a hija, demuestra nuestro vínculo directo con los pueblos originaros”, destaca Darío Demarchi, investigador del Conicet y director del equipo que lleva adelante el proyecto. El especialista precisa que, por línea paterna, la ascendencia es, en cambio, mayormente europea (ver gráfico).

Los científicos llegaron a esta conclusión luego de obtener más de 1000 muestras contemporáneas recogidas en 20 localidades de las provincias de Córdoba, San Luis y Santiago del Estero, durante los últimos 10 años. El muestreo también incluyó habitantes de la capital cordobesa, cuya extracción de ADN se llevó a cabo en el Laboratorio de Bioantropología, perteneciente al Museo de Antropología de la UNC. A través del hisopado bucal realizado al conjunto de estos voluntarios, lograron rastrear y determinar el origen geográfico de la población.

El informe precisa que, de ese 1,5% de la población que se reconoce indígena, la mayoría se autorreconoció perteneciente al pueblo Comechingón (33,9%), seguido por el Mapuche (9,7%), y el Diaguita-Calchaquí (8,6%). Esos tres pueblos originarios, los más numerosos de la provincia, son mayoritariamente urbanos.