Luego de que vecinos de la localidad rionegrina de San Antonio Oeste advirtieron que persistía la contaminación por plomo ocasionada por la empresa Geotécnica, que obtenía materia prima de la ex mina Gonzalito en los años 80, el Ministerio de Salud provincial informó que en los últimos análisis realizados en niños y embarazadas se observó un descenso importante en los resultados de acumulación de plomo en el cuerpo.

Entre otros puntos, los estudios señalaron que todo el trabajo realizado con los habitantes del lugar arroja una reducción del riesgo, en especial porque, según Salud provincial, se pudo generar un importante cambio de hábitos higiénico sanitarios en cada familia, que se debe a la labor de educación y vigilancia de los agentes sanitarios.

El secretario de Políticas Públicas de Salud de Río Negro, Alfredo Muruaga, indicó que “ha mejorado notablemente la salud de la población de la ciudad”, en diálogo con Télam.

Los estudios se realizaron en niños de un año hasta los 14, embarazadas y mujeres en etapa de lactancia exclusivas, con tres controles sobre la población antes, durante y después de los trabajos de remediación.

“De forma coordinada con los trabajos que realiza la empresa encargada de trasladar los escombros contaminados, llevamos adelante campañas sanitarias tanto de información y concientización, además de cambiar hábitos higiénico-sanitarios en los pobladores”, aseguró el especialista.

La desaparecida empresa de fundición de plomo Geotécnica, que operaba en la localidad portuaria, se declaró en quiebra a mediados de los años 80 y abandonó los depósitos de escorias ubicados en el área urbana y periurbana de la localidad de San Antonio Oeste.

En 2007, el Estado Nacional impulsó el Programa de Gestión Ambiental Minera, (Geamin) que contempló la remediación a partir de obras que se iniciaron en 2015, con una empresa a la cual se le rescindió contrato luego de detectar incumplimientos.

Inmediatamente, la secretaria de Minería inició una nueva licitación que finalizó en febrero de 2017 con la adjudicación de las obras a la empresa Taym, que construyó una celda de seguridad ubicada en el paraje Mancha Blanca, a 68 kilómetros de San Antonio Oeste, a la que transportó escorias y suelos contaminados por un total de 70.000 metros cúbicos.

“Estos trabajos llevados adelante tanto por el Geamin y la empresa contratista Taym, ayudaron en gran medida a que desciendan estos niveles de exposición al plomo y demás metales pesados”, destacó Muruaga.