Especialistas en fauna del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación concretaron la liberación en su entorno natural de los tres ejemplares juveniles que fueron rehabilitados por la Fundación Mundo Marino.

Los lobos marinos fueron hallados entre finales de agosto y principios de octubre en las zonas de Punta Rasa, en San Clemente, Aguas Verdes y Santa Teresita, con cuadros de desnutrición moderada, deshidratación y parasitosis.

Para su estabilización, se los hidrató y se estableció un plan nutricional para que recuperaran el peso adecuado, indicó un comunicado de la cartera de ambiente.

Los ejemplares pertenecen a una especie polígama que da a luz una cría al año. Poseen un pabellón auricular detrás de sus ojos y utilizan sus aletas posteriores para la locomoción. La distribución del lobo de dos pelos es amplia, va desde la Isla de Marco, en Uruguay, hasta la Isla Mayorca, en Perú.

Su nombre se debe a que poseen dos capas de pelo: una interna, impermeable y otra externa, que cubre a la primera y otorga el color al animal. Los machos alcanzan una longitud cercana a los 2 metros y un peso de 150 kilogramos, en tanto que las hembras llegan a medir 1,40 metros y pesar hasta 60 kilogramos.