Hace diez días San Luis está acosada por incendios forestales que en estas últimas horas provocaron la evacuación de más de 100 habitantes de Sierra de las Marianas, a sólo 40 kilómetros de la capital puntana. El incendio ya afecó 8.500 hectáreas de montes, cientos de brigadistas ayudados por aviones hidrantes intentan hacer lo que parece imposible: dominar las llamas, avivadas por el intenso viento.

Darío Zabala, jefe de Emergencias de San Luis Solidario, explica que el fuego avanza sobre la Autopiesta 25 de Mayo, una vía crucial en el oeste de la provincia: “El fuego se reinició debido al viento que a una velocidad de 80 kilómetros por hora hizo que las llamas avanzaran de manera descontrolada sobre las Sierras Las Marianas donde finamente se debió evacuar a mas de 100 personas”, detalló.

Las llamas nos sobrepasaron y quemaron la vegetación de pajonal provocando algunos daños en postes, cables y la base de algunas viviendas de tronco que se encontraban en construcción. Habíamos pedido a la gente de la zona que se autoevacuara y así lo hizo, pero otras junto a sus mascotas debimos evacuarlas durante el incendio sin que se registraran daños sobre las personas”, comentó Zabala.

El sábado debieron evacuarse a 100 habitantes de Los Molles que están volviendo de a poco a sus hogares. El grueso de los frentes ígneos se dirigen ahora a Villa La Quebrada, muy cerca de la capital de la provincia.

“Hay personas y viviendas evacuadas, y se ha podido lograr preservar la vida de las personas por todos los lugares por donde pasó el fuego, aunque se ha perdido la fauna y la flora de todas las sierras centrales de San Luis“.

“El problema principal es que el fuego, que en un llano avanza por el viento, en la sierra baja en abanico hasta abrirse hacia todos lados, y cuando se abrió para el norte, avanzó de Potreros de los Funes a Susques, a Los Molles, y volvió a Potreros“, comenta Lucas Almirón, propietario de una vivienda en Estancia Grande que ayuda a los más de cien bomberos que suben con mochilas con 30 litros de agua para intentar detener las llamas.

El Ministro del Campo, Cristian Moleker, junto al jefe del Programa Biodiversidad, Jorge Heider, en rueda de prensa afirmaron: “Aproximadamente son 8.500 hectáreas las que se han perdido desde que se inició el incendio hasta el momento y que en la fauna el incendio impacta en los cachorros porque se corta un ciclo vital importante”.

“El agua, según Moleker, es un recurso vital para los pueblos de la Sierras Centrales y este verano los municipios van a tener muchísimos problemas para potabilizarla y los que viven del turismo van a tener sus ríos totalmente contaminados. El suelo pierde mucho agarre, y hay un gran arrastre de material hacia los cursos de agua y por lo tanto generan un enorme daño, no sólo para el medioambiente, sino también para la actividad económica de estas localidades”