Las tareas en el histórico pino de 223 años consisten en la colocación de un anclaje, ya que la raíz del ejemplar está seca por su avanzada edad, según informó el municipio sanlorencino.

“Todos los años se le practican tareas de conservación mediante la aplicación de barniz de alta resistencia, que impide la penetración del agua y de agentes patógenos en el tronco, agregó y detalló que específicamente “se está colocando sobre el ejemplar un anclaje ya que su sistema radicular está inerte”.

La estructura está compuesta por dos columnas metálicas hormigonadas al piso, de las que salen tres riendas que se ajustan al cuello del árbol, según precisaron desde la comuna sanlorencina.

En octubre de 2017, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) por encargo del municipio local, realizó un estudio y determinó que el pino tenía en ese entonces “cerca de 220 años de vida” y fue plantado durante la época de los franciscanos.

El pino es uno de los emblemas de la ciudad de San Lorenzo, a cuya sombra descansó José de San Martín el 3 de febrero de 1813, después del combate en que sus granaderos a caballo derrotaron a las tropas realistas. Desde ese mismo lugar, dictó el parte de guerra a Buenos Aires,“bañado en su propia sangre y cubierto con el polvo y el sudor de la victoria”, según describe Bartolomé Mitre en el libro Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana.