Por Matilde Moyano

“Fuimos antes de que comience la sesión, fuimos a un vivero de la ciudad a comprar un matayuyo, así lo pedimos, algo para matar malezas, y nos vendieron este producto”: Glifosato (Round Up).

Con el producto sobre la mesa, así expuso el concejal santafesino Juan Cesoni (PJ) un proyecto de ordenanza presentado por la multisectorial ‘Paren de Fumigarnos’, el pasado 13 de marzo, para prohibir en la capital provincial el uso de este peligroso herbicida sobre el cual ya se demostró que ocasiona daños irreversibles en el medio ambiente y en nuestra salud.

Porque ya sabemos que los afectados no son solamente los habitantes de los pueblos rurales, quienes reciben la deriva del producto en el aire, si no que somos todos los afectados, quienes consumimos los alimentos contaminados.

“Esto lo puede comprar cualquier chico en una ferretería. Le van a vender este producto que obviamente va a terminar en el patio de la casa de esa persona y en consecuencia en las napas de ese domicilio, y si llueve se va a lavar, y probablemente termine en el desagüe pluvial, y del desagüe pluvial va a ir a parar a la laguna, en el caso de la ciudad de Santa Fe o a algún arroyo cercano”, continuó el concejal, quien considera que corresponde darle lugar a este proyecto, junto a otros dos concejales santafesinos, Franco Ponce de León (Coalición Cívica), y Leandro González (UCR).

Haciéndonos recordar las memorables palabras del actual Ministro de Ciencia y Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, quien aseguró años atrás que el daño que puede causar el glifosato es equivalente al que puede ocasionar “agua con sal”, Cesoni sirvió el producto en un vaso y continuó: “Ninguno de nosotros nos animaríamos a tomar lo que hay dentro del vaso. Pues bien, cuando tomamos el agua que se extrae de la laguna Setúbal o de los arroyos circundantes, el proceso de potabilización del agua, que contempla algunas instancias de precipitación y luego clorado o florado, no va a eliminar esta sustancia que es tóxica, y claramente en pequeñas cantidades, muy pocas partes por millón, la vamos a estar consumiendo.

“El problema es que estos tóxicos se acumulan en el organismo, no pueden ser eliminados. Hay estudios internacionales, inclusive nacionales que demuestran este tipo de situaciones”, explicó el concejal Cesoni, dado que el proyecto de ordenanza menciona que en la provincia de Santa Fe “se han realizado una serie de estudios que convalidan la relación entre aplicación de herbicidas como el glifosato y la proliferación de enfermedades como el cáncer“.

Sin embargo, Barañao se animó a decir que “No hay relación entre el glifosato y el cáncer”, en una entrevista realizada por el fotoperiodista Pablo Piovano, autor de “El Costo Humano de los Agrotóxicos“:

No nos olvidemos del Ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, quien también realizó absurdas declaraciones al referirse a este veneno que utiliza la agricultura argentina para eliminar malezas en cultivos genéticamente modificados como la soja: “El glifosato bien aplicado es inocuo. Se desactiva cuando toca el suelo”.

Y a continuación podemos ver parte de una entrevista del documental francés “Bientôt dans vos assiettes” (Pronto en su plato), que expone la relación entre el aumento del cáncer y las fumigaciones con glifosato en nuestro país, donde el entrevistado Patrick Moore, defensor de los OGM, es desafiado a tomar una copa de glifosato tras afirmar que “se puede beber un vaso grande y no pasa nada”:

El glifosato ya se encuentra prohibido en RosarioAhora el desafío es que se prohíba en la ciudad de Santa Fe. Lo interesante sería que se plantee también la prohibición de este veneno en los sitios en donde se utiliza en mayores cantidades, donde se encuentran los cultivos de soja, por ejemplo. Es la Secretaría de Ambiente y Espacios Públicos el organismo responsable de realizar “las acciones de difusión, prevención, control y sanción de la ordenanza, como también de la promoción de medidas alternativas para el control de malezas y plagas, en armonía con el ambiente, la salud humana y los derechos de la naturaleza”.

La multisectorial ‘Paren de Fumigarnos‘ está formada por la Comisión de Salud y ambiente de la CTA, el Centro de Protección a la Naturaleza, el Foro Nacional de la Agricultura Familiar, la red de abogados de Pueblos Fumigados y otras organizaciones sociales.

MÁS SOBRE EL GLIFOSATO

Queremos recordar también, que científicos, médicos, periodistas e innumerables voces nacionales e internacionales ya advirtieron que el glifosato…

> Afecta la biodiversidad de los bosques nativos.
> Está generando sus propias malezas.
> Se acumula en los campos argentinos. 
> Vuelve impermeables los suelos. 
> Se concentra en los sedimentos de la cuenca del río Paraná.
> Puede ocasionar efectos irreversibles en el sistema nervioso.
> Puede causar cáncer.
> Puede impedir el desarrollo embrionario y fetal.
> Está presente en nuestros alimentos, en helados, en vinos de California, en cervezas alemanas, en alimentos del desayuno en Estados Unidos, en miel uruguaya.
> Está presente en nuestra sangre.
> Está presente en algodón, gasas, tampones, y pañales.
> Enferma a los habitantes de los ´pueblos fumigados‘, a las escuelas rurales.
> Es objeto de estudio de más de 665 investigaciones científicas que demuestran el daño que este herbicida ocasiona a la salud.