Por Matilde Moyano

Mientras en nuestro país el sistema de alquileres inmobiliarios abusa indiscriminada e históricamente con el cobro de altas comisiones injustificadas a inquilinos, mientras decenas de proyectos de ley presentados para regular esto fueron constantemente cajoneados por intereses empresariales, miles de jóvenes argentinos fueron quedando excluidos de la posibilidad de emanciparse.

Pero ahora la situación empeoró, ya que desde hace unos días el Colegio de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (Cucicba) favoreció a las inmobiliarias autorizando a estas fijar con libertad el monto de las comisiones y honorarios. Según la ley 2340 la comisión no puede exceder el 4,15% del valor del contrato, que se traduce en aproximadamente 1 mes de alquiler, algo que sin embargo desde hace años se venía incumpliendo, ya que el monto que las inmobiliarias solían cobrar correspondía a 2 meses de alquiler. Asimismo, una resolución del Cucicba declaró inválido el límite dispuesto por la ley.

Sin que sea la idea mostrar esto como una solución a esta problemática (ya que la solución es un gobierno que defienda los intereses de la sociedad y no de las empresas), te presentamos a este jóven estadounidense de 25 años que construyó su propia casa en 13 metros cuadrados.

Esta ‘mini casa rodante’ pertenece Joel Weber, quien se encuentra cursando el tercer año en la Universidad de Texas, en Austin, y para lograr vivir cerca de allí sin tener que gastar los más de 800 dólares al mes que cuestan los alquileres, decidió invertir ese dinero en construir su propia casa, para la cual gastó 20 mil dólares (el monto equivalente a lo que gastaría en dos años pagando alquiler).

Joel recibió donaciones de materiales y utilizó sus ahorros para crear este espacio diseñado por él mismo, para lo cual recibió la ayuda de un carpintero y un electricista, ya que a esta casita no le falta sistema de electricidad y de plomería.

La casa se encuentra estacionada en Dallas, su ciudad natal, pero se traslada con ella a la universidad, ubicada en Texas a casi 300 kilómetros de distancia.