Sicilia quiere dar un ejemplo al mundo de que otro agricultura es posible, una basada en el respeto a la naturaleza y alejada de los químicos y de los procesos actuales. Los agricultores de la isla están volviendo a cultivar viejas semillas con métodos tradicionales y aseguran que en cuatro años alcanzarán la independencia agrícola libre de transgénicos.

Giuseppe Li Rosi es el Presidente de Simenza, una organización que reúne a 70 productores y se espera que otros 100 se sumen en el corto plazo. La idea es recuperar los métodos ancestrales de producción. “No necesitamos químicos y le damos el tiempo necesario a las distintos cultivos para que desarrollen todo su potencial. En cuatro años la producción superará al rendimiento del sistema que teníamos antes de monocultivo con transgénicos

Li Rosi cuenta con orgullo que él cosecha tres variedades de trigo que el mercado moderno había olvidado. Trigos tradicionales que hoy vuelven a recuperar tierras que habían sido dominadas por la química. 

Sicilia está buscando la forma de volver a consumir alimentos sanos y nutritivos, cada vez hay más familias que se vuelcan a la tierra para cultivar orgánicamente y esto hace que el escenario sea muy afortunado. Las empresas multinacionales quieren volver a entrar a la isla, pero la idea de recuperar la soberanía y revalorizar la tradición agrícola son muy fuertes.

Lo que las empresas no entienen es que hace 4000 años que los Scicilianos están cultivando sin la ayuda de ningún químico, y ese conocimiento, que se intentó vaciar de contenido, es el que ahora se está recuperando. La isla se unió y los agricultores están dando un ejemplo para todo el mundo. Es posible obtener mejor rinde apostando por lo natural.