Se trata de la iniciativa denominada #Mascarillas3D que surgió de las empresas Accion Point, CTL, Datastar, G&L Group, MegaTech, Stylus y Trimaker. Las primeras mascarillas se entregaron a Facoep, al Hospital Pirovano y al Ministerio de Salud porteño.

Ninguna de las empresas contaba con este tipo de equipamiento, por lo cual debieron realizar una inversión inicial de $ 1 millón fuera de sus negocios habituales, para adquirir 10 impresoras 3D semi industriales, junto con materiales de impresión y también, realizar el entrenamiento al personal para poder operar la maquinaria.

“La idea surgió una madrugada en la que, como a muchos les debe pasar a partir de la emergencia sanitarIa, no podía dormir pensando en cómo podíamos colaborar desde nuestro lugar en el Distrito Tecnológico“, explicó a Télam, el director ejecutivo de MegaTech, Héctor Lew, y relató que “a la mañana siguiente, en las reuniones habituales de directivos, lo propuse a las restantes empresas del Distrito y de allí, surgió la iniciativa que nos puso en marcha”.

“Fuimos siete las empresas que avanzamos y nos interesamos. Apenas surgió esta situación extraordinaria, comenzamos a pensar que teníamos que hacer algo para nuestra comunidad“, explicó el director ejecutivo de Accion Point, Franco Schillagi, e indicó que “Nosotros pudimos hacerlo porque existe este espacio que es el Distrito Tecnológico, donde podemos ser sinérgicos, y plantear ideas para mejorar los negocios pero también para ofrecer trabajo, y de repente sale una idea para avanzar con este proyecto solidario“.

Lew detalló que ya se entregaron 1.000 mascarillas y estimó que “el plan de producción continuará durante mayo, y probablemente junio“, ya que “Inicialmente la capacidad de producción era de 1.000 mascarillas por mes, pero gracias al diseño especial que armó la gente de Trimaker, producimos 800 por semana, es decir, aceleramos el ritmo de producción“.

En este camino se sumó la empresa Winflex, de la localidad bonaerense de Chivilcoy que donó el acetato para la fabricación de las mascarillas, que es importante porque si es malo afecta la vista de la persona que lo usa.

“Los primeros días hicimos una ronda de consulta a médicos y anestesistas para ver qué tipo de mascarilla sería porque hay distintos modelos en el mercado“, puntualizó Lew. Las máscaras fueron avaladas por Facturación y Cobranzas de Efectores Públicos (Facoep), la entidad que se encarga de la facturación de los hospitales públicos hacia las prepagas, y el Ministerio de Salud porteño, en conjunto con la Subsecretaría de Desarrollo Económico.