La cochinilla harinosa (Planococcus ficus Signoret) causa pérdidas económicas en Argentina y en el mundo. Para combatirla, se utilizan plaguicidas sintéticos poco amigables con el medio ambiente y la salud humana, por lo que este flamante bioinsecticida es un paso hacia la generación de alimentos orgánicos libre de pesticidas.

Germán Deza Borau, egresado de Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC, es quien desarrolló este plaguicida selectivo, menos dañino para la salud humana y más respetuoso con el medio ambiente. “Muchos productos naturales pueden ser bioinsecticidas eficaces, porque son más selectivos hacia el objetivo de plagas, por lo tanto, evita la toxicidad para los organismos no objetivos. Una ventaja de la formulación que creamos es que actúan rompiendo el exoesqueleto de la cochinilla y penetrando en ella, por lo que no genera resistencia, a diferencia de los insecticidas químicos que sí lo hacen y por eso cada vez es necesario más veneno para combatir la plaga”, explica.

En los ensayos, logró una mortalidad del insecto superior al 70% en las primeras 24 y 48 horas de aplicación. 

Inicialmente evaluaron varios aceites esenciales como bioinsecticidas. De todos ellos, el que tuvo mejor efecto tóxico, además de no ser fitotóxico, fue la Pulegona, que se seleccionó como compuesto activo. Se extrae de la peperina, que abunda en Córdoba, pero también está presente en otras hierbas. En concentraciones menores al 1% se usa ampliamente, de manera segura, en agentes aromatizantes, perfumería y aromaterapia.

Por otro lado, se seleccionó la Tierra de Diatomea, un producto de origen natural que actúa directamente en la cutícula del insecto. “Es de la microfauna marina y ya se utiliza en la agricultura porque provoca la desecación y la ruptura de la cutícula del insecto. Genera un efecto abrasivo y facilita la penetración de la pulegona”, explicó Deza Borau y aclaró que “por separado, ninguno de los componentes causa mortalidad, pero en efecto sinérgico sí la provocan”.

La formulación final incluye Pulegona (1.200 microlitros por litro), Tierra de Diatomea y Lecitina de Soja.

Fuente: Unciencia