Tania, una hembra joven de yaguareté (Panthera onca) que perdió una de sus patas traseras, es una potencial madre que va a tener su oportunidad en el Centro Experimental de Cría de Yaguaretés (CECY) del proyecto de rewilding que está llevando a cabo CLT en los Esteros del Iberá, informaron en el ‘Boletín de los Esteros’, Noticias de la Reserva natural del Iberá, Corrientes.

Nació en 2001 en el Zoológico de Batán, Mar de la Plata, y tras el accidente tiene dificultades para pararse normalmente, lo cual le obliga a emplear la cola como apoyo. Pero lo que en el mundo humano eso es una “discapacidad”, en el mundo animal solo importa la “supervivencia”, y al ser Tania un animal que vive en cautiverio, en este caso su vida tiene más opciones.

En su primer mes en el CECY, el equipo de técnicos se ha centrado en evaluar sus habilidades de desplazamiento, de caza y de relación con los otros yaguaretés. Tania explora y se desenvuelve con normalidad por el recinto, mantiene intacto su instinto de caza y muestra una curiosidad natural por el resto de los ejemplares del centro.

Es importante recordar que sólo quedan tres poblaciones de yaguareté en Argentina, con menos de 200 ejemplares en libertad.

Hay otros casos como el de Tania. En el centro de cría en cautividad de El Acebuche en España, el proyecto de conservación del lince ibérico (Lynx pardinus) que trabaja para reintroducir esta especie en peligro de extinción de una población mundial de la que tan sólo quedan 100 ejemplares, tienen muy claro que cada animal es muy importante porque cada individuo es una combinación de genes. El lince “Durillo”, que murió en enero de este año por causas naturales, fue uno de los mejores reproductores que tuvieron con 3 camadas de 4 cachorros cada una, número máximo de crías por camada que pueden tener
tanto linces como yaguaretés. Obviamente, sus cachorros caminan perfectamente y este ejemplar sin una pata ha ayudado a alejar de la línea de extinción a su especie.