Por Sonia Renison, Editora a cargo de la sección Viajes y Turismo

La diferencia fundamental entre nadar en una piscina y bracear en el mar está en la corriente y en las olas que genera el océano, pero también en el volúmen de agua, en la velocidad y la dirección de los vientos que pueden comerse la brazada y la patada. El agua se mueve y es fundamental la orientación, dicen los expertos.

Para nadar en aguas abiertas es imprescindible estar bien entrenado. Y quienes intentarán cruzar la ría de Puerto Deseado, en Santa Cruz, deberán tomar nota de eso. El hecho se consumará el 22 y 23 de febrero, cuando se realice la Séptima edición del Cruce de la Ría a Nado en Puerto Deseado, provincia de Santa Cruz.

La prueba consiste en atravesar los 400 metros de cauce de la ría, unir el Puerto de Ramón (sitio histórico) con la Piedra Toba, que es una formación que asemeja un dedo índice en la costa frente a la ciudad portuaria. La distinción está en que la ría es justamente el cauce abandonado del río que ocupa el mar durante 43 kilómetros sumergiéndose dentro del continente.

La asa de Océano verde esmeralda espera entonces en esta edición a los nadadores de la Patagonia y los adeptos que quieran sumarse. “El primer día es para probar y entrenar y acostumbrarse un poco a estas aguas y la carrera es el 23”, dijo el director de Turismo deseadense Santiago Aberastain a El Federal.

Este año, quienes se anoten hasta el 30 de enero para participar del evento, tendrán dos categorías; los expertos que harán ida y vuelta el cruce de la ría y los amateurs que sólo unirán una vez las dos orillas. Pero siempre en parejas cumpliendo relevos cada cien metros cronometrados. El año pasado fueron una treintena los nadadores que participaron y esperan que esta temporada 2014 sume en un 30 por ciento más de deportistas que, en todos los casos, deberán presentar certificado médico de aptitud física además de contar con entrenamiento adecuado teniendo en cuenta que son aguas frías y agitadas.

Para Aberastain, el encargado de Turismo de Puerto Deseado, estos eventos suman interés al destino que ofrece esta ciudad imponiendo un calendario de turismo aventura, dado que el despliegue de naturaleza que se sucede en los alrededores a la ría, que es la única en América del sur, guardan también un escenario perfecto para estas propuestas que se asuman a la riqueza de los Miradores de Darwin y la Isla pingüino, hoy Parque Nacional, donde recalan dos colonias de distintas especies de pingüinos, el de Magallanes y el de penacho amarillo, a quienes puede verse hasta abril.

Hay que estar atentos porque desde Turismo advierten que lo top del verano es cuando se realiza el evento estrella, “La Bajada de la ría en Kayac” y ahí si, son dos días completos en los que se recorren los 43 kilómetros de ría, en una travesía naútica única, de esas que en Europa no se consiguen.