El trabajo, que reúne a científicos de instituciones argentinas, alemanas y chilenas, y que además de Río Grande (Tierra del Fuego) tiene como base de operaciones a la ciudad de El Calafate (Santa Cruz) analizará desde procesos dinámicos hasta químicos de la envoltura gaseosa que rodea la Tierra, con el objetivo de entender el comportamiento de las llamadas “ondas de gravedad” y evaluar el impacto de la quema de biomasa en el derretimiento de los glaciares.

Se trata del proyecto “Transporte y composición del hemisferio sur tropósfera superior y estratósfera inferior” (Southtrac), que comenzó con vuelos del avión alemán Gulfstream G550, que dispone de 13 instrumentos únicos y que permitirá realizar experimentos para decodificar los procesos atmosféricos desde las capas inferiores hasta las ubicadas a 90 kilómetros de altura.

Estas mediciones inéditas nos permitirán comprender mejor el movimiento de la capa de ozono en esta zona, pero también otros temas referidos a la contaminación. Nos interesa saber, por ejemplo, el tema de la quema de la biomasa -como la ocurrida en la Amazonia de Brasil- y si esas partículas que están flotando producen una interacción con las nubes, cambiando los patrones de precipitación”, explicó a la prensa Salvador Enrique Puliafito, científico de la Facultad Regional Mendoza de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) e investigador del Conicet.

Según detalló Puliafito, esa interacción de partículas con las nubes, “puede producir una deposición de hollín en los glaciares, lo que a su vez puede provocar una aceleración en su derretimiento”, afirmó.

Por su parte Alejandro De La Torre, profesor de la Universidad Austral de Buenos Aires e investigador del Conicet, sostuvo que la alteración de la atmósfera en la región resulta diferente a la de otros lugares.

Conocer en detalle por qué se perturba de esta manera nos va a hacer comprender un poco mejor el comportamiento global de toda la atmósfera. Estos estudios son importantes para elaborar modelos de pronósticos y poder predecir mejor el tiempo y el clima”, indicó el experto y señaló que al entender la variabilidad del clima se podrá avanzar en “si el cambio climático está originado en un factor antropogénico (por la intervención del hombre) o por razones naturales”, señaló.

El Southtrac está planificado para llevarse a cabo en dos etapas: una entre septiembre y octubre, y otra entre noviembre y diciembre. La iniciativa incluye a investigadores del Conicet a través de la Universidad Austral, la de Cuyo y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y del Servicio Meteorológico Nacional, además de cinco instituciones alemanas y universidades e institutos chilenos.