Mientras en mayo pasado legisladores fueguinos presentaron un proyecto de Ley que apunta a la prohibición de salmoneras en toda la jurisdicción de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur en ámbitos territoriales, lacustres o marítimos, este aún se encuentra en tratamiento.

En un evento convocado recientemente por ambientalistas y cocineros encabezados por el renombrado Francis Mallmann, ciudadanos de Ushuaia buscaron advertir sobre el desastre ambiental que representa la intalación de criaderos de salmones en el Canal de Beagle, una de las mayores reservas mundiales de biodiversidad.

Se trata de un sistema de siembra y cosecha intensiva de salmónidos mediante el cual los peces engordan hacinados en piletones enrejados que tienen aproximadamente el tamaño de una cancha de fútbol. Implica el suministro de antibióticos a los peces junto con aditivos para promover su crecimiento y pigmentación, lo cual da como resultado un producto artificial de cualidades muy diferentes a los peces salvajes. Además, los especialistas indican que el salmón es originario del hemisferio norte y que resulta un depredador sin competencia para la biodiversidad local.

Mallmann explicó a los medios: “En los últimos 30 años hemos cocinado miles de salmones, pero hace un tiempo comenzamos a escuchar los problemas que hubo en Chile con el tema de los antibióticos que le dan al salmón y hace tres meses decidimos dejar de servirlo en todos nuestros restaurantes de Argentina y de todo el mundo. Creo que nunca es tarde para hacer cambios y empezar de nuevo“. El chef pidió sumarse al cambio impulsado por los más jóvenes para cuidar el medioambiente.

En nuestro país, en marzo de 2018 se firmaron 3 convenios entre la empresa noruega Innovation Norway, el Ministerio de Agroindustria, la Fundación Argentina para la Promoción de Inversiones y Comercio Exterior y la provincia de Tierra del Fuego, para promover el desarrollo de la salmonicultura.

Tras la realización del estudio de carga y factibilidad para la instalación de jaulas, los resultados que se conocieron en marzo de 2019 revelaron los puntos negativos para el cultivo de salmones con el nombre de “puntos de sacrificio”. Así, el Concejo Deliberante de Ushuaia dio de baja los proyectos que buscaban instalar infraestructura para la cría intensiva de salmones en el tejido urbano del Municipio.

Recordemos que Estados Unidos busca desmantelar su industria para 2025, Canadá empezó a clausurar sus granjas de cultivo de salmones, y en Chile se originó la muerte de miles de toneladas de salmones y una gran amenaza sanitaria en Chiloé.