El Ministerio de Trabajo Empleo y Seguridad Social de la Nación, en cumplimiento de las políticas que prohíben el trabajo infantil de menores de 16 años, realizó una nueva denuncia penal por el delito de aprovechamiento económico del trabajo de niños o niñas, en el marco de la ley 26.847 que establece penas de 1 a 4 años de prisión.

Con estas nuevas denuncias ya suman 64 los casos en donde el Ministerio de Trabajo ha detectado menores de edad trabajando realizando las denuncias penales correspondientes en cada caso.
En este caso la denuncia fue realizada a partir de un operativo de fiscalización en quintas de cultivo de tomate y zapallito de la localidad de Arana, partido de La Plata, donde además el 90 por ciento de los trabajadores relevados no estaba registrado.

De los 37 trabajadores que laboraban en la cosecha, 32 no estaban debidamente registrados, 3 eran adolescentes y dos eran menores de edad (10 y 15 años), por lo que se radicó, dado la prohibición de trabajo hasta los 16 años, la denuncia correspondiente ante la Fiscalía de Cámaras, Departamento Judicial La Plata.

El ministro Carlos Tomada afirmó que “la erradicación del trabajo infantil no es sólo un objetivo de gobierno, es una cuestión de Estado” y sostuvo que “no tiene que haber ni un solo niño que trabaje en la Argentina”.

Estos dos nuevos casos se suman al encontrado, la semana pasada, en una plantación de papa ubicada en la localidad de Los Cerillos, provincia de Córdoba, donde se detectó un menor de 15 años realizando tareas como cortador de papas por lo que se produjo la denuncia en la Unidad Judicial Villa Dolores.

“Realizamos campañas en todo el país procurando el trabajo en las mejores condiciones, en un marco de legalidad y que todo lo que se encuadre en esta figura delictiva como lo es el aprovechamiento económico del trabajo de niños o niñas es y será denunciada a la justicia penal”, dijo el subsecretario de Fiscalización, Guillermo Alonso Navone.

Cabe aclarar que un adolescente, desde los 16 años, puede trabajar con autorización de sus padres pero con ciertas restricciones: la jornada de un trabajador adolescente no podrá ser nocturna (entendiéndose por tal el intervalo comprendido entre las veinte horas y las seis horas del día siguiente), no deberá ser superior a 6 horas diarias y 36 horas semanales en zonas urbanas, y en el caso de trabajar en zonas rurales, la jornada no puede ser mayor a las 32 horas semanales.