Hace unos meses en Salta y Jujuy se han viralizado fotos de cazadores exhibiendose al lado de yaguartés muertos. Estas muertes podrían estar emparentadas por la llegada a Bolivia de empresas chinas que están realizando obras públicas y cuyos empleados estarían cazando estos felinos para comercializar los colmillos.
 
“Un gran número de ciudadanos chinos, cazadores contrabandistas, que trabajan en diferentes empresas son los potenciales comerciantes, ya que debido a la disminución de los felinos en Asia los traficantes se están concentrado en países sudamericanos como Bolivia, donde todavía hay felinos parecidos a los tigres, cuyas partes son apreciados por la medicina tradicional china”, difundió en un comunicado el Foro Boliviano del Medio Ambiente y el Desarrollo.
 
Hace unos días atrás hallaron 105 colmillos envueltos en papel aluminio dentro de osos de peluche listos para ser ennviados por correo a China y Alemania, que son los países en donde los colmillos de yaguaretés cotizan a valores altos.
 
La Dirección General de Biodiversidad y Áreas Protegidas de Bolivia elevó un informe a los medios denunciando seis casos de tráfico de colmillos, y particularmente se investiga a un ciudadano chino llamado Jun B. H. por habersele encontrado en dos oportunidades 29 y 76 colmillos. Otro ciudadano chino quiso pasar por el escaner del aeropuerto de El Alto en La Paz llevando en sus pertenencias 24 colmillos.
 
La Policía Forestal y Preservación del Medio Ambiente trabajan en zonas en donde habita el yaguareté, áreas donde el límite entre Bolivia y Argentina a veces lo dictamina un pequeño arroyo, allí esta especie se halla en peligro de extiención, y su prensencia es fundamental pues se trata de un indicador del ambiente y cumplen un rol ecológico único
 
“Es necesario que la sociedad civil tome conciencia sobre el rol ecológico que cumple esta especie dentro de sus selvas o bosques, para lo cual el Gobierno debería fortalecer con campañas de sensibilización y educación respecto a la conservación de la biodiversidad y mejorar la legislación existente”, proclaman los proteccionistas bolivianos algo que también deberían oir las autoridades de nuestras provincias andinas.