El pescador, identificado como Hugo Terán, de 51 años, realizó una denuncia ante la Secretaría de Medio Ambiente de la provincia de Tucumán. La peor escena se halló en la zona que los pescadores llaman “la cola del Frontal”.

“Me indigna lo que hacen los ingenios. Como subproducto del alcohol, la vinaza le quita el oxígeno al agua y los peces no pueden respirar”, expresó Terán al diario La Gaceta y detalló:  “Eran miles y miles; la mayoría estaban muertos, pero algunos estaban sacando la boca afuera del agua a punto de morirse”.

Esto no se trata de un hecho aislado, ya que dede hace décadas la cuenca del río Salí recibe todo tipo de desechos tóxicos industriales, principalmente la vinaza de las destilerías de ingenios azucareros, ubicados todos a la vera de algún río que desemboca en el embalse de Río Hondo.

Entre 2012 y 2013, por ejemplo, miles de peces aparecieron muertos en el río Salí, por la vinaza descargada por el ingenio y destilería La Florida, propiedad de Rocchia Ferro, actual presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT).

El pescador marcó la contradicción de que haya un protocolo de protección medioambiental que “te obliga a la pesca con devolución del dorado y, al final, esas medidas parecen ridículas ante un ingenio que contamina 100 kilómetros de río y mata millones de peces”, aseguró.