En el marco del programa de forestación denominado ‘Tucumán Nuestro Jardín’, un millón y medio de árboles de 200 especies autóctonas comenzaron a plantarse en Tucumán.

El gobernador, Juan Manzur, puso en marcha este ambicioso programa hoy, en el Día del Bosque, en el Acceso Sur de San Miguel de Tucumán, quien junto al vicegobernador, Osvaldo Jaldo, fue el encargado de plantar el primer árbol, un lapacho amarillo, lanzando simbólicamente esta iniciativa y cumpliendo con una de las promesas anunciadas durante su discurso de apertura de sesiones ordinarias.

Es un proyecto ambicioso para que Tucumán vuelva a ser el Jardín de la República”, dijo Manzur. “Se hará en cada rincón de la provincia: escuelas, hospitales y dependencias estatales”. Además, precisó que “en una segunda etapa habilitaremos viveros para que los vecinos puedan retirarlos. Todos son especies autóctonas”.

El secretario General de la Gobernación, Pablo Yedlin, explicó: “El Jardín de la República es un activo que tiene la provincia, como el Bicentenario y que la idea del gobernador, pasado el Bicentenario, es que nos apropiemos de este activo, que lo protejamos y estimulemos”.

El programa que tendrá una duración de tres años se realizará por etapas comenzando con la reforestando y forestación de los ingresos a la ciudad. Luego se continuará en las riberas de los ríos, en el ingreso a los pueblos y en los bosques protegidos. La mayoría de los plantines serán producidas por el vivero provincial La Florida, que depende la dirección de Flora y Fauna Silvestre.

Jefe del Departamento Recurso Naturales de la Subsecretaría de Asuntos Agrarios y Alimentos, Juan Carlos Parajón, indicó que “la intención es que los accesos a las distintas ciudades siempre estén coloridos por flores de los árboles”.

Las especies que se colocarán según los distintos lugares serán las siguientes: Para las zonas urbanas y periurbanas se plantarán árboles que son típicos de Tucumán, como el ibirá pitá, lapachos rosados, tipas, para que se respete el paisaje natural, aunque, también se plantarán especies que no son autóctonas, pero que son vistosos por sus hojas anchas como la hovenia; para la fijación de ríos serán pondrán álamos y cipreses calvos. Finalmente, para la producción comercial, se producirán eucaliptos y pinos que tienen la madera que se utiliza hoy.