Fuente: Diario Los Andes

Las escuelas de Tunuyán están librando una interesante pulseada contra la contaminación y los chicos son los verdaderos protagonistas, porque aceptaron el desafío de acumular en su colegio la mayor cantidad de envases PET que consiguen en sus casas y vecindarios. La cantidad aquí sí importa, porque cada kilo de plástico reunido se convierte en puntos, los cuales después podrá canjear la institución para comprar insumos, materiales didácticos o realizar mejoras en su edificio. 

“Transformando el plástico en un recurso” es el lema de la campaña Tunuyán Verde que llevan adelante 25 escuelas primarias de este departamento y a la cual ahora se sumarán otras diez secundarias.  La iniciativa arrancó en noviembre del año pasado y -en los pocos meses de clases que duró la implementación de la primera etapa- se recolectaron 2.309 kilos de PET, lo que implica la cifra para nada “descartable” de 45.000 botellas.

“Los chicos ya se han hecho el hábito y llegan todos los días a clases con la bolsita de botellas. También hemos tenido apoyo de las familias y de toda la comunidad”, contó Adriana Figueroa, directora de la Coronel Pedro José Díaz, de Vista Flores. En ese colegio, los alumnos estaban tan entusiasmados que hicieron un video en Ciencias Naturales para lograr que su distrito tome conciencia. 

Por las partidas de envases recolectadas, este colegio de Vista Flores quedó en el primer puesto en venta. La directora dijo que quieren seguir trabajando duro para destinar ese dinero a la construcción de dos playones deportivos con bebederos. Por su parte, Rita Crede, del colegio secundario del Niño Jesús, expuso que su institución se sumará en esta segunda etapa. “Hay muchas ganas. Está bueno que los contenedores tengan distinto color, para generar competencia entre los dos niveles”, dijo.

Son muchos los agentes involucrados en esta iniciativa ecológica. Desde el sector privado, la empresa Eco de los Andes -que tiene su establecimiento en Tunuyán- ayuda con la organización y los materiales que se necesitan para la recolección escolar: contenedores (big bags) que se instalan en cada colegio, cartelería, folletería, etc.  El municipio, desde su área de Medio Ambiente, se encarga de la logística, búsqueda de los bolsones llenos por los colegios y su traslado hasta el Coince, la planta de tratamiento de residuos sólidos y urbanos que tiene la región del Valle de Uco en Cápiz, San Carlos. 

El Consorcio es el último eslabón en la cadena. Las partidas escolares llegan a su galpón de reciclaje y allí son compactadas en packs de 50 kilos y alistadas para su venta. Silvina Macías, gerente general de operaciones, explicó que el consorcio sumó una logística que no existía. Ahora se encarga de la comercialización del plástico y del manejo del dinero de cada colegio. El Consorcio está controlado por el Tribunal de Cuentas.

Fabiana Álvarez, coordinadora de Educación de Irrigación, destacó el ahorro que este tipo de iniciativas significan para la enorme inversión que hace la Provincia en limpiar cauces y arroyos. “Se extraen 360 mil m3 de basura”, dijo.  El intendente Martín Aveiro destacó el valor simbólico de esta tarea escolar (el kilo de PET, es decir unas 80 botellas, se vende a 3,5 pesos). “Después habrá que ampliar esta consigna a toda la comunidad. Ya hemos empezado a separar el PET en la recolección en barrios wwwigo. Lo importante es la repercusión que tienen los chicos para cambiar la mentalidad y los malos hábitos de los adultos”, apuntó el intendente. 

Por su parte, Carlos Suárez Bidondo, gerente técnico de Eco de los Andes, señaló que no se trata de una campaña sino de “un proceso que debe instalarse en la comunidad. Crear valor compartido no es aportar recursos solamente, sino educar en ciertos valores, como lo que estamos realizando con las escuelas”.