“En la prueba me sentí muy bien, fue muy rápida, pero por suerte pude aguantar hasta el final, hubo muchos golpes al ser tantos competidores”, empezó diciendo Guillermo Bértola. “Tal vez mi posicion podría haber sido mejor si en los últimos 400 metros no me topaba con una medusa, que me tocó el hombro, tricep, bicep, cuello y pectoral del lado izquierdo. Pero bueno, estoy contento porque pude terminar dentro de los 10 mejores del mundo”. Así resumió el nadador argentino su extraordinaria faena en las aguas de Barcelona ayer, 22 de julio, en la carrera que ganó el griego Spryridon Gianniotis, con un tiempo de 1h.49s.11s.8c.

Con el agua a 25 grados y con una temperatura ambiente que rondaba esos valores, el cordobés se lamentó por no haber podido ascender unos puestos más debido a que en los últimos 400 metros lo picó una medusa. A pesar de ese contratiempo, cerró su tiempo final en 1h.49s.28.4s., a 16,5 segundos del ganador de la medalla de oro. “Fue un fuerte ardor y dolor paralizante”, narró el nadador entrenado por el profesor Claudio Biagioli. Fue uno de los dos del continente en meterse entre los 10 mejores del planeta; el otro fue el brasileño Allan Do Carmo, séptimo.

“Ahora me recupero de a poco para las próxima competencia el jueves 25 los 5km por equipo y luego los 25km el 27 de julio. Estoy muy ansioso por encarar esas dos competencia de la mejor forma posible representando a la Argentina”, cerró Bértola, que tiene la mirada puesta en las dos competencias que le restan.

Por su parte, el santafesino Martin Carrizo Yunges tuvo su bautismo mundialista con el cronómetro parado en 1h.50s.18.4, a un minuto y siete segundos del campeón, y quedó 28°, sobre 67 nadadores.

Dos mujeres y un gran desempeño

Brasil se colgó dos medallas en el pecho en la competencia de 10 km. aguas abiertas. ganó el oro gracias a los brazos de Poliana Okimoto, quien finaliz´ó con un tiempo de 1h.58m19s2c, seguida por su compatriota Ana Cunha (1:58:19.5), mientras que la nadadora  alemana Angela Maurer (1:58:20.2) se quedó con el bronce.
 
En esa competencia, corrida en el mismo trazado que la carrera masculina, hubo 53 competidoras, con cuatro abandonos y dos buenas noticias para la natación argentina: la rosarina Julia Arino y la mendocina Florencia Mazzei finalizaron los 10 kilómetros.  Julia Arino, de 22 años, nadadora de River Plate debutó en mundiales de mayores con un puesto 36° en la tabla general con un tiempo de 2:02:37.8.

Mientras tanto, Florencia Mazzei, de 20 años, ya había tenido su debut en esta competencia cuando el pasado sábado corrió los 5km de aguas abiertas. La representante del Club Regatas de Mendoza tuvo una mejor actuación que su compatriota: quedó 27°con un tiempo de 1:58:43.9, 8 minutos más que la marca que estableció en el Sudamericano de Belem.

En este tipo de competencias, definidas por centésimas de segundos, todo influye: la partida, la tecnología del diseño de los trajes de baño, el tiempo en respirar, todo es definitivo a la hora del podio. Y los nadadores argentinos lo saben. Por eso ajustan detalles para cumplir el sueño de traerse una medalla desde la cumbre de la natación mundial. 

Informe María Noel Herszkowicz