Un videojuego llamado “Oír – Enseñándole música al mundo”, creado para funcionar como un complemento para enseñar música, entretenerse y hasta con la posibilidad de ser utilizado por compositores, fue premiado esta semana.

Su creador, Antonio Zimmerman, músico y docente de las licenciaturas en Artes Electrónicas y en Música, en la Universidad Nacional de 3 de Febrero (Untref), asegura que es el único con estas características en el mundo: “Es un videojuego musical para dispositivos móviles IOS. No hay un desarrollo de estas características en Argentina ni en el mundo”.

Se trata del ganador de la primera edición del premio Untref Emprende, un reconocimiento a través del cual Zimmerman y su equipo accederán a una mentoría a cargo de profesionales de la casa de estudio y recibirán 25.000 pesos que van a destinar a conseguir que el juego pueda descargarse en Android. Actualmente el juego está disponible gratuitamente en la tienda IOS y ya cuenta con 3.000 descargas.

El videogame permite al jugador “imitar melodías con acompañamiento y precisión rítmica. Tiene tres vidas, ayudas visuales, animaciones, cuenta regresiva y power up (potenciadores o poderes especiales)“, explicó el desarrollador.

Las melodías “las crea el programa a medida que se avanza en el juego. Cada nivel tiene distintas melodías. Por ejemplo, con seis teclas, se generan cientos de melodías“, añadió.

Como no se pueden aprenden de memoria las melodías, porque el orden de las notas musicales siempre varía “el juego cambia todo el tiempo, no es aburrido”.

Para Zimmerman “enseñar y aprender música, muchas veces es complejo y se convierte en algo exclusivo, y muchas personas optan por tomar clases particulares en lugar de aprender en conjunto“.

Por eso, pensó en el videojuego “como una herramienta que suma al proceso de aprendizaje musical. Es un complemento“, que incluso permite que jueguen dos personas a la vez “creando juntas las melodías”.

Cada jugador agrega una nota musical “algo que a mis alumnos, por ejemplo, les fascina”, compartió el profesor. El juego también tiene niveles libres, para que el usuario “toque lo que quiera. Es una especie de sintetizador con acompañamiento, lo que permitiría que un músico pueda usarlo para sus creaciones”.