Algo huele mal en Salta. De la misma manera como sucedió en Chubut en la comunidad Cushamen, la policía de Salta reprimió a miembros de la comunidad guaraní Happo Pua por oponerse a la presencia del empresario francés Huberto Bourlon de Reveré quien alambró y usurpó tierras ancestrales, además de ordenar la detención del referente indígena César Arias quien lo denuncia por el desmonte ilegal que está produciendo.

Huberto Bourlon de Reveré en un empresario francés, que al igual que Luciano Benetton y tantos otros terratenientes que tienen negocios en nuestro país, por medios de contactos políticos consiguen adueñarse de tierras que ya tienen propietarios, se convierten en virtuales jefes de las policías y justicias provinciales. Generalmente son los pueblos originarios quienes deben padecer la prepotencia y la violencia de estos empresarios que tienen una sola meta: lograr hacer dinero sin importar los medios.

La comunidad guaraní y el detenido César Arias -que luego de permanecer privado de su libertad por doce días- fue liberado en las últimas horas vienen denunciando que Bourlon de Reveré está intrusando tierras ancestrales, produciendo desmonte para acrecentar las ganancias de su emprendimiento maderero. En las tierras ocupadas por los guaraníes pretende hacer un negocio millonario con la madera de los bosques nativos. La policía y la política, según Arias, están trabajando para el empresario francés, quien trata a los guaraníes de una forma violenta y despectiva. Los guaraníes aseguran que la policía sigue órdenes de de Reveré.

De Reveré, miembro de la Sociedad Rural Argentina, ha alambrado terrenos de la comunidad guaraní con una característica que pinta de cuerpo entero su forma de ser: destroza a machetazos los cultivos de las familias originarias que tienen allí su lugar en el mundo. Niños, mujeres, hombres y ancianos se han quedo sin alimentos que siembran y cosechan según métodos ancestrales, respetando la naturaleza.

La brutal represión sucedió el pasado 7 de febrero, en momentos en los que miembros de la comunidad cortaban en forma pacífica la Ruta 34 para exigir la liberación de Arias. Allí la policía desalojó la ruta con palos y golpes. “Arias fue detenido injustamente por orden de Pablo Cabot y la fiscal Lorena Martínez, que están al servicio de Huberto Bourlon, que es un terrateniente conocido de la zona que se apropió de un extenso monte”. La comunidad Happo Pua denunció abuso de autoridad e incumplimiento de los derechos humanos. 

Margarita Mamaní, histórica luchadora por los derechos guaraníes, se encadenó en la plaza 9 de Julio en la ciudad capital de Salta exigiendo la inmediata liberación de Arias. Alrededor de ella se levantó una carpa de la resistencia y en las últimas horas del domingo pasado el líder guaraní fue liberado. Rodeado de familiares y hermanos, comentó que seguirá luchando en contra del negocio del empresario francés, y denunciando la convivencia de la policía y políticos salteños que cierran los ojos mientras se producen desmontes.