La idea es dar humanidad a los pacientes que deben permanecer largas temporadas en un hospital o se hallan con enfermedades terminales. El Hospital Juravinski es un pequeño centro de salud ubicado en Hamilton (Ontario), y ha puesto en marcha un programa que permite que los pacientes sean visitados por sus mascotas, es el primer hospital de Canadá y esta semana la noticia ha dado la vuelta al mundo.

Todo comenzó cuando Donna Jerkins estaba cuidando a su sobrino, que padecía una enfermedad terminal y el pequeño le pedía todos los días la presencia de su perro. Hasta que un día, lo llevó al hospital y por primera vez en meses el pequeño pudo sonreir. 

Así nació el proyecto Zachary’s Paws for Healing, que consiste básicamente en llevar y traer a los perros y gatos de los pacientes que, por su estado de salud, no pueden dejar el lugar de tratamiento.

Las mascotas vienen hasta acá y no les importa si los dueños perdieron el pelo o si tienen mangueras por todos lados“, relata Jerkins. Un amor incondicional y a prueba de todo es lo que sienten y demuestran los animales cuando vuelven a ver a sus amos, compañeros de la vida diaria.

Esta idea fue muy bien recibida por las autoridades del Hospital Juravinski.  “Pensamos: si es algo que es importante para nuestros pacientes… ¿cómo podemos hacerlo posible de una manera segura?”, relató la directora del servicio de Oncología, Kim Alvarado. Los animales deben ser higienizados antes de cada visita y no pueden estar en contacto con otros pacientes.

Ya hubo 25 visitas a pacientes en terapia intensiva, incluso en las últimas horas de vida. Este programa es pionero en Canadá, se financia con donaciones y las personas que trabajan lo hacen de manera voluntaria.

Vemos milagros aquí todos los días“, concluyó Jerkins, quien aún tiene a su sobrino internado, pero todos los días ve cómo le cambia la vida acariciar a su perro. La vida se aferra a esa caricia.