En seis horas se perdió el trabajo de varias décadas, sobre bosques nativos arrasados por el maíz y la soja, en 1985 en San Luis un río nuevo irrumpió afectando a 220.000 hectáreas y produciendo  la pérdida de miles de cabezas de ganado que fueron sepultadas por el barro y la marea incontrolada de agua que todo lo cubrió. Desde el entonces, el cauce del Río Nuevo sigue creciendo y la ciencia trata de entenderlo.

“Cuando a la ciencia se le queman los papeles de lo que entendemos que puede pasar y no lo podemos explicar, se encuentra también una oportunidad, porque las teorías que tenemos tocan su límite y tenemos que investigar y buscar explicaciones”, comenta Esteban Jobbagy, investigador del Conicet que intenta develar el secreto de esta cauce nacido por el desmanejo humano.

El Río Nuevo se desarrolla “en un paisaje que no tuvo cursos de agua o por lo menos que nadie recuerde que los haya tenido y que hoy presenta unos 40 a 50 kilómetros de recorrido, 50 metros de ancho y 25 metros de profundidad de zanjón que se abrió solamente, en un par de décadas”.

“La explicación que encontramos –dijo Jobbagy- es que toda esta cuenca que tenia originalmente bosques y pastizales y luego pasturas, hoy tiene una agricultura que deja escapar más agua de lluvia hacia las napas freáticas del subsuelo”.

El Conicet pretende explicar cómo nació este nuevo curso de agua y cuál será el futuro de este cauce y si este fenómeno se puede volver a producir. “Esto nos permite generar después mejores herramientas para buscar soluciones que en este caso se trata de la apertura de nuevos cursos de agua de una velocidad y en una magnitud imposibles de explicar”.

Uno de los problemas que se enfrenta es la salinización del Río V por las aguas del Río Nuevo. “Como algunos de esos territorio eran bosques, debajo se acumularon sales por miles de años y el agua empezó a viajar y a moverlas. La salinización no es suficientemente alta como para poner en riesgo la calidad del agua del Río V”,  a pesar de esto, productores puntanos reclaman obras para frenar la entrada de sal.

El Río Nuevo se asienta sobre antiguos bosques de caldén y zona de pastizales. Hoy el maíz y la soja ha dominado el territorio y esto fue la causa del nacimiento del Río Nuevo. “Este problema no es solamente de la cuenca  ya que tenemos una llanura agrícola en Argentina que está inundada, pero lo raro, es que en San Luis el paisaje resuelve ese excedente con un río, y esto no pasa en el resto de las llanuras donde simplemente tenemos anegamientos”.

“Estamos frente a un fenómeno que escapó de cualquier predicción y recién ahora nos estamos poniendo al día en entenderlo y ofrecer soluciones” Esteban Jobbagy, finalmente concluye que las soluciones serían quitar el excedente de agua con tareas de ingeniera, poniendo bombas y señaló que lo mejor sería “encararse la rotación e incorporación de cultivos de cobertura y generar planes que fomenten la ganadería ya que esta favorece la siembra de alfalfa muy propicia a bajar los efectos hídricos”.