Por Leandro Vesco / Télam

Una exposición acerca del trabajo rural desde fines del siglo XIX hasta estos dí­as se puede ver en el Centro Cultural Borges. Presenta un cruce de fotografí­as: desde las que integraron el “Informe sobre el estado de las clases obreras argentinas”, de 1904, elaborado por Juan Bialet Massé, junto a otras de la época hasta imágenes actuales con un registro similar para acentuar los avances y las injusticias persistentes de este sector social.

“Nosotros armamos la exposición con un acercamiento al informe que Bialet Massé entrega al ministro del Interior, Joaquín V. González, en la segunda presidencia de Roca en 1904. Incorporamos fotografías de las 130 reunidas en la primera edición, poco a poco éstas fueron relegadas y en las últimas publicaciones ya no aparecieron más”, comenta Ignacio Giorgio, uno de los curadores de la muestra.

“El museo Bialet Massé de Córdoba -puntualiza Giorgio- nos facilita los escaneados de estas imágenes, porque los originales ya no existen, y empezamos un trabajo de investigación que lleva adelante Mariela Staude (la otra curadora de la muestra). Es interesante ver el rol que cumple la fotografía en ese informe, tiene una impronta positivista típica de esos tiempos”.

En una primera parte, la muestra apunta al contexto del informe de Bialet Massé, con toda una secuencia de fotos e imágenes de Famatina (Catamarca) donde estaba la mina La mejicana, allí se trabajaba precariamente a 4.000 metros de altura en el mayor emprendimiento para extraer oro; y la Refinería Argentina, con imágenes de archivos de la ciudad de Rosario, donde se ve el crecimiento de los barrios proletarios y el abogado denuncia el trabajo infantil”. 

“A tres años de presentado el informe -precisa el curador- se crea el departamento de trabajo en la Argentina, pero no prospera la Ley de Trabajo que quería González, eso queda trunco, pero el estudio le imprime fuerza a esta problemática”.  En su primer recorrido, menciona Giorgio, “Bialet Massé visita gran parte del litoral llega al Chaco, a las fábricas de tanino, sigue a Tucumán, Salta, Jujuy, en Famatina, Catamarca, conoce la mina La Mejicana, es un viaje bastante extenso y el informe refleja un estado de alerta, es muy categórico”. 

Además, el curador sostiene que Bialet Massé estuvo seis meses escribiendo pero dedicó al tema mucho tiempo, tomó conciencia de los problemas existentes e hizo una defensa muy cabal de los criollos. En Chaco, Salta y Jujuy, contacto con los indígenas, opinó que ‘sólo los quieren para cazarlos’.  La segunda parte tiene cinco videos que constituyen el soporte explicativo de lo que han sido las transformaciones en los últimos años.

“La tecnificación es cada vez mayor, en promedio una hectárea de soja requiere cuatro horas hombre, aunque el trabajo rural es permanente, algunas personas prefieren mudarse a las ciudades, se da un cambio cultural y en algunos lugares persiste el trabajo con gente indocumentada. Por un lado grandes cambios y por el otro la persistencia de la precariedad laboral”, sentencia el investigador.

En todo el recorrido de la muestra, “el tema de la imagen es fundamental, la articulación de las fotos del informe con otras de los últimos años ligan el pasado con el presente de nuestro país y deja al descubierto todo lo que queda pendiente por hacer”, remata Giorgio. Las condiciones del trabajador rural en el interior profundo de nuestro país siguen siendo aún precarias, esta muestra es una excelente oportunidad para reflexionar acerca de esta realidad.