Por Leandro Vesco

El sueño de un padre con su hijo se convirtió en realidad. Oscar y Francisco Álvarez diseñaron y construyeron un auto eléctrico que se presentó en la Fiesta Nacional del Maíz en Chacabuco. “Mi idea es que el vecino puede usarlo en el pueblo, dejarlo en la plaza cargándose mientras hace sus trámites”, detalló Óscar. El auto está hecho ciento por ciento con productos nacionales.

Este miércoles se reúne el Concejo Deliberante Municipal para aprobar la ordenanza que posibilitará al FOA (Francisco/Oscar/Álvarez) el primer vehículo eléctrico de Chacabuco a transitar por las calles de esta importante localidad del interior bonaerense. “A diferencia de otros modelos, el nuestro está hecho completamente con diseño, mano de obra local, y productos nacionales. El motor lo hizo una fábrica de motores especialmente para nosotros, tuvimos que hacer todo el desarrollo” El FAO representa un ejemplo de cómo es posible hacer tecnología de punta en un pueblo del interior, teniendo como fines, el cuidado del medio ambiente y la intención de mejorar el mundo. Es muy común que en localidades cabeceras se use mucho el auto, hasta para hacer distancias cortas. El auto eléctrico de los Álvarez pretende hacer este habito más sustentable.

Oscar Álvarez trabaja en el diseño de autos de competición, su hijo Francisco forma parte del equipo. Entre ambos se preguntaron por qué no hacer un auto eléctrico en Chacabuco que sirva para movilizarse dentro del pueblo, para que los vecinos tengan un medio de transporte económico, cómodo y que no deje una huella en el medio ambiente. El desafío les gustó, y comenzaron a trabajar en el diseño y en el desarrollo del auto. En nuestro país hacer un auto eléctrico requiere un gran esfuerzo creativo porque no existen las herramientas tecnológicas ni las matrices para desarrollar estos vehículos. Por esto, el trabajo de Oscar y Francisco fue mayor: tuvieron que empezar todo desde cero, y tuvieron éxito en su trabajo.

Siempre supieron que estaban haciendo algo que quizás hoy tarde en reconocerse, pero que configura un camino que en las grandes ciudades del mundo comienza a consolidarse: el abandono de los combustibles fósiles como medio para alimentar a los motores de los autos. “Hicimos dos convenios con el Conicet de Río Cuarto, uno para el desarrollo de la electrónica del tablero y otro para el motor” En el taller familiar se estaba cocinando un auto único en su género en todo el país. En silencio, tras muchas horas de prueba y error, pero con la convicción de querer hacer un vehículo completamente ecológico y funcional con la dinámica de su ciudad, terminaron produciendo el FOA. El prototipo está listo y funciona. El auto eléctrico de Chacabuco es una realidad.

“Queremos que lo use el vecino, que sea un auto urbano, que en vez de usar moto o el auto normal, uso el FOA. Que venga a la plaza y que pueda hacer sus trámites con comodidad. Tenemos una idea de que en la plaza exista un cargador libre que funcione a energía solar así realmente no generamos ninguna contaminación. Por ahora, tenemos el apoyo del municipio, ya que este miércoles van a sacar la Ordenanza para habilitar el traslado del auto en las calles del pueblo” El Auto tiene una autonomía de 90 kilómetros, “casi dos horas de uso continúo”, nos cuenta Oscar, “que para las distancias de una ciudad chica como la nuestra es ideal” Puede alcanzar una velocidad de hasta 60 kilómetros por hora, y se carga como si fuera un celular, en cualquier toma corriente.

“Nuestra idea es generar empleo, hacer aquí una fábrica de autos eléctricos, hechos en y por chacabuquenses“, se ilusiona Oscar. Su sueño es aún más ambicioso: que sus vecinos salgan a hacer los mandados en un auto eléctrico, sin necesidad de usar combustibles fósiles y gastando poco dinero. “Acá usamos mucho el auto, pero con el FOA podés venir al centro, ir al banco, al super, a tomarte un café, y volver a tu casa en un auto que no hace ruido ni produce gases y que te llave gratis” Si de la nada hicieron un auto eléctrico, entonces debemos reconocer que Oscar, junto a su hijo tienen crédito para que le creamos esta quimera que pone a Chacabuco entre las pocas ciudades de nuestro país con un auto de estas características y pronto con su legislación. Acaso en un tiempo no tan lejano desde el interior de la provincia se produzca el cambio de hábito que permita dejar el petróleo por un medio de transporte ecológico que no produzca ninguna clase de contaminación.