Hace 60 días que la comunidad guaraní salteña Happo Pau (Raíces Nuevas) lleva adelante un acampe en la localidad de Embarcación para pedir que les sean restituidas tierras ancestrales que les pertenecen. Los terratenientes Huberto Bourlon de Rouvre y Julio Ortega Velarda, usurpadores de estas tierras se niegan a darles a los indígenas los territorios que les corresponden por ser los moradores originarios de estos territorios.

La precaria carpa de la comunidad está a la vera de la ruta nacional 34 y hace unos días atrás debió soportar los violentos temporales de lluvia y viento que azotaron toda la provincial. Pero como si tuviera raíces en la tierra, que tanto defienden, la carpa resistió y en estos días cumplen dos meses de estar allí, reclamando por algo que es suyo.

Diana Situe, miembro de la comunidad, advirtió que continuarán “firmes” en su reclamo y advirtió que las autoridades del gobierno salteño no se han acercado y que los terratenientes han hecho todo lo posible por desunir a la comunidad. Happo Pau quiere recuperar la tierra donde han vivido desde hace siglos, allí practicaban sus ceremonias ancestrales y desarrollaban su vida recolectando frutos y practicando la agricultura, de la que son hábiles trabajadores de la tierra. La realidad de Happo Pau es la misma que pasan al menos ocho comunidades más vecinas, que reclaman un territorio de 6000 hectáreas. Para tratar de acercar las partes, la fiscal en el fuero penal de Embarcarion, la Dr. Lorena Martínez está llevando a cabo tareas de mediación.

“Los titulares registrales, acuerdan que no tienen problemas en que las comunidades sigan haciendo uso del territorio de manera tradicional en lo que hace a la extracción de leña, miel, la pesca”, afirmó al medio Nuevo Diario el ministro de Asuntos Indígenas, Luis Gómez Almarás. El funcionario espera que la situación de Happo Pau, “se solucione en base a ese acuerdo”. Aunque para los guaraníes estarían en estas tierras en forma precaria, como “visitantes” y no como dueños, que es lo que ellos buscan.