Cádiz, época actual. Dolores ha llegado a los cuarenta años y sigue soltera, viviendo con su madre junto a la confitería que ha sido por décadas el negocio familiar. Su trabajo como locutora de un programa de radio, la monótona existencia en su paraíso de arena y mar, la han encerrado cada vez más en sí misma convirtiéndola en una mujer difícil para las relaciones personales. Al menos así la ve su amiga Conchi, que le reprocha ser demasiado soñadora y muy poco práctica. Ella y su marido Antonio son el modelo de familia perfecta mientras Dolores se asfixia en la isla de su corazón.

Un día, Dolores despierta con el presentimiento de que debe escapar. No sabe exactamente hacia dónde ni qué hará. Tiene miedo de lo que deja atrás y sin embargo no se detiene. Emprende un viaje imposible hacia lugares que nunca conoció y empieza a hacerse preguntas, más que a encontrar respuestas. A través de las postales de su juventud dibuja un mapa con el que retornar al pasado, buscar el primer amor, la raíz de sus temores. Puede costarle la vida, pero ella va a arriesgarse a inventar lo que no fue y a ser la dueña de su destino.

De eso se trata esta obra del cubano Abel González Melo, que se presenta en Buenos Aires la semana con tres funciones únicas en el barrio del Abasto.

“Esta obra es un regalo que nos ha enseñado a todos los que participamos en ella a ver nuestro territorio, y el de los otros, de una manera diferente, y a sumergirnos en nuestro interior desde una perspectiva, más sensorial, más sentida y más real. Las ciudades son pasajeras, quedan las almas”, dice el autor, Abel González Melo.

 

 

Funciones: miércoles 29, jueves 30 y viernes 31 de octubre a las 21.

Localidades: 120 pesos

Reservas 4865-0014 – teatro@teatrodelabasto.com

Teatro del Abasto, Humahuaca 3549.