La Fundación Corriente Cálida Humanística, cuyo objetivo es brindar asistencia y contención a grupos vulnerables y comunidades originarias del país, realizó la cruzada a favor de los mapuches que habitan en el paraje Pampa de Mallín Ahogado, a 22 kilómetros de El Bolsón, en plena Cordillera de Los Andes, provincia de Río Negro. Toda la semana pasada asistieron a la comunidad y entregaron personalmente las donaciones que se recibieron.

La comunidad mapuche de esa zona vive prácticamente aislada, por el anegamiento de los caminos y la falta de transporte, con desabastecimiento de agua (deterioro del sistema de aprovisionamiento desde Laguna Verde – Cerro Saturnino), elemental para el trabajo con el ganado y la siembra. Además subsisten con economías precarias y necesitan calzado y abrigo. Por esta razón recibieron de la fundación bicicletas para movilizarse y mangueras especiales para el riego.

En función de esta emergencia, la fundación recibió durante meses donaciones de particulares para llevar a la población desde bicicletas (con y sin cambios), herramientas, colchones, calzado, útiles escolares y ropa de abrigo. El equipo de voluntarios entregó todo en forma personalizada y con productos que se asignaron según las necesidades de la gente, con el apoyo de la escuela rural de la zona.  Se llegó a un promedio de 150 familias. 

Los pobladores originarios resisten la lenta pero paulatinamente a la erradicación de la lengua mapuche, una realidad que afecta también a muchas otras comunidades indígenas. El equipo que realizó la cruzada solidaria estuvo encabezado por Cristina Sánchez, presidenta honoraria de la fundación, y ocho voluntario

“Los voluntarios son personas comprometidas a cambiar la realidad que nos rodea y practican el enfoque hacia afuera, el hacer grandes diferencias con los otros –explica Cristina Sánchez. No se trata sólo de ayudar con donaciones sino también de generar una corriente cálida, de afecto con el otro”. Sobre esta cruzada de noviembre, señala: “Esta comunidad mapuche vino a buscarnos para que los ayudemos y estamos felices de haber hecho todo lo necesario para satisfacer sus necesidades. Ocuparme de los pueblos originarios es una tarea que realizo con placer y la devolución que nos dan es maravillosa”.