¡Qué bueno es poder comunicarnos por este medio! El motivo de estas líneas es para felicitarlos por la nota del Festival del Chamamé. Qué hermosa explicación que se dio en la misma, su práctica a manera de rezo por parte de los guaraníes y lo demás, la explicación del significado del sapucay, es así nomás, cuando al guaraní se le terminan las palabras para expresar su alegría o su dolor, lo único que puede hacer es pegar ese grito nacido de lo más profundo de su ser. Pero lo que me pasó personalmente con el chamamé fue algo distinto, durante muchos años renegué del chamamé siendo hijo de una correntina, eso era medio raro. Pero el motivo era que lo asociaba con adultos alcoholizados que decían barbaridades y ridiculizaban la danza, eso pensaba durante mucho tiempo, hasta que un año fui de vacaciones a la casa de mis primos en Paso de los Libres, Corrientes, y me invitaron un domingo a la noche a un galpón a bailar. Les expliqué lo que me pasaba acerca del tema y me respondieron que me iban a mostrar realmente lo que significa el chamamé, y medio a regañadientes, acepté. Fue increíble lo que vi al llegar. Ver bailar a gente de todo tipo, ancianos, jóvenes y niños, parecían hipnotizados por esa danza que apenas pasaba los tres minutos de duración, ahí nomás se me cayó todo lo que pensaba y había creído. Ahí me largué a bailar, desde aquel día no dejo de escucharlo y trato de conseguir discos que escuchaba mi abuelo siendo yo chico. Me hice fan de Don Tránsito Cocomarola y Don Ernesto Montiel, estilos distintos uno de otro, pero me gustan así. Hablo mucho del tema con mi tío Oscar, quien es una enciclopedia viviente de los ritmos del Litoral, y con mis tías, que iban a ver a Montiel en vivo. Hoy, escucho chamamé, lo defiendo, y voy a cuanto festival o peña se organiza. Amigos, gracias por la hermosísima nota a todos esos músicos que con respeto, cariño, talento y, humildad, hacen que el chamamé siga creciendo y se conozca más cada día. A mi Abuelo José, que amaba al chamamé y lo bailaba como nadie.
Marcelo Lastra, El Talar, Tigre.