Un equipo interdisciplinario de ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts ha desarrollado un sencillo dispositivo para depurar agua que utiliza como filtro un pedazo del interior de la rama de un árbol.

Una vez más, el Massachusetts Institute of Technology (MIT) pone algunas de sus mentes más brillantes al servicio de un proyecto que puede cambiar millones de vidas para mejor. El MIT es una de las instituciones académicas más respetadas del mundo, y de sus facultades han salido hasta 78 premios Nobel. Se encuentra en el podio de las mejores universidades del mundo, aunque en la cultura popular trascendió por su MIT Blackjack Team de los años 80, que encontró un método para ganar en los casinos que no se podría aplicar al blackjack moderno, pero que en su momento les reportó ganancias millonarias.

Además de por esos genios de los naipes, el MIT es muy conocido por sus investigaciones científicas, especialmente en ingeniería y economía. Una de esas investigaciones acaba de dar frutos con unos sencillos filtros que permiten limpiar el agua y hacerla apta para el consumo humano sin apenas costo para el usuario.

Hace unos días, la publicación especializada Nature Communications daba a conocer los resultados del trabajo que ha realizado un equipo liderado Rohit Karnik, profesor de ingeniería mecánica en el MIT, y que se espera poder comercializar próximamente bajo el nombre de Xylem Water Filter.

El xylem, que se traduce al español como xilema, forma parte del interior de árboles no frutales como, por ejemplo, el pino, que son, por otro lado, muy comunes. La xilema se encuentra en la albura, que es la capa de madera más reciente del árbol, y está compuesta por unos pequeños conductos alargados que están interconectados entre sí por una especie de membrana que filtra el agua y la savia. Su función natural es atraer y llevar el agua a través del tronco y las ramas; los investigadores del MIT han utilizado este mecanismo para la purificación del agua, después de que en un estudio anterior demostrasen que esta filtración natural funciona efectivamente contra las bacterias.

Bacteria patogeno verde

Después de probar los filtros, fabricados con madera de los pinos del propio campus del MIT, en el laboratorio y comprobar que eran capaces de filtrar más del 99% de las bacterias y virus del agua, el equipo de Karnik se desplazó a la India para testarlos sobre el terreno.

El laboratorio real elegido fue la capital del país, Nueva Delhi, que cuenta con una población de más de 26 millones de personas, muchas de las cuales no tiene acceso a agua potable. En general, en la India hay más de 160 millones de personas que no cuentan con agua limpia y segura para beber, y es el país con una mayor tasa de fallecimientos por problemas derivados del agua contaminada. Es un importantísimo problema de salud pública que estos filtros podrían ayudar a mejorar.

Tras probar los filtros con unas 1,000 personas y analizar sus respuestas, se diseñó un prototipo que supone un sencillo sistema de filtración muy fácil de utilizar. Se trata de un tubo de un metro de largo con una válvula de entrada en la boca y uno de los filtros de madera en su interior; lo único que se necesita hacer es llenar el tubo con agua.

Dependiendo del uso que se les dé, los filtros se pueden cambiar cada día o una vez a la semana. Los responsables de Xylem Water Filters comprobaron que los usuarios preferían realizar un pequeño desembolso con más frecuencia a tener que invertir de una vez en un costoso sistema de filtrado. Además, los usuarios apreciaron mucho el hecho de que se utilizase un elemento tan reconocible y familiar como es la madera.

De hecho, utilizar un elemento natural para depurar agua no es en absoluto una idea nueva. En 2019, la emprendedora de Misiones Vanesa Kunz presentaba una cápsula para limpiar agua hecha con la semilla de moringa, e indicaba que los aborígenes del Amazonas la utilizaban ya desde hace mucho tiempo.

Uno de los grandes beneficios de estos filtros naturales es que son biodegradables y no contienen químicos. Cada filtro, que está hecho con apenas unos gramos de madera, puede purificar entre 10 y 100 litros de agua. Sirven para potabilizar agua del grifo, de manantial o extraída del suelo y, aunque se ha probado su alta eficacia con gérmenes y bacterias, no se ha testado con contaminantes químicos como el arsénico.

La contaminación del agua por arsénico es también un gran problema en todo el mundo, incluida Argentina. Por fortuna, existen “los MIT argentinos”, y hace unos años, investigadores de la Universidad Nacional de La Plata desarrollaron un dispositivo destinado a la purificación de agua contaminada con arsénico.