Fuente: DyN

La localidad de Villanueva, en el partido bonaerense de General Paz, continúa aislada, ya que el único camino de acceso al pueblo se encuentra cortado desde el jueves pasado por el desborde de un arroyo afluente del río Salado.

“Hay por lo menos unos mil metros de camino totalmente cubiertos por el agua”, comentó Juan Manuel Alvarez, Secretario de Gobierno del municipio y aseguró que “se esta trabajando con camiones y vehículos grandes para trasportar a la gente y todos los productos necesarios, por lo que no hay ningún tipo de desabastecimiento”.

El intendente de General Paz, Juan Carlos Veramendi, precisó que en Villanueva, donde sus habitantes están aislados y tienen que trasladarse en un vehículo Unimog del Ejército, el agua escurrirá “dentro de 15 o 20 días, si no hay lluvias extraordinarias”.

Villanueva es un pequeño pueblo de 600 habitantes que tiene un balneario, que hoy se halla totalmente inundado, y que era la única alternativa turística y de recreación de la localidad. Todos las instalaciones del mismo están bajo agua, al igual que las tierras destinadas al camping que significaban para Villanueva el lugar en donde se realizaban reuniones y en donde recibían a los turístas que comenzaban a llegar a este hermoso pueblo que iniciaba su camino hacia el turismo rural. Pero ahora, la realidad es diferente, las aguas indomables del Salado han cambiado el panorama. Lo único que desean los habitantes de Villanueva es poder salir y entrar del pueblo.

El funcionario aseguró que la situación tiende a “estabilizarse”, aunque admitió que las imágenes de los campos inundados son “realmente dantescas”, ya que el “río Salado tiene un cauce de 10 kilómetros, por lo cual es una masa de agua importantísima”. Se trata de un oceano de mar dulce que abaraca todo el horizonte.

“Más allá de las obras de canalización y obras por terminar, es una masa de agua incontrolable, no hay mano humana para contenerla”, indicó el jefe comunal.