Parece demasiado, pero la primera computadora alimentada con energía solar que purifica agua desde cualquier fuente contaminada, genera electricidad y permite conectividad a internet en todos lados, llegó a la Tierra.

Uno de sus creadores se encontraba en la playa mirando el mar y pensó en la cantidad de agua salada que posee nuestro planeta. El 70% de la superficie terrestre está cubierta por agua pero muy poca es potable. Y esa fue la idea que motivó a Marco Attisani a domenzar con el diseño de Watly, una máquina que funciona con dos energías: fotovoltaica y térmica. La energía térmica hace que la energía del Sol se convierta en calor que sirve para calentar el agua no potable. Mediante este proceso, el agua se evapora, se condensa, destila y remineraliza.

Marcos Bassols es otro de los miembros del equipo y asegura que en su invento el proceso de potabilización del agua es limpio y sostenible, al contrario que en otros procesos como la electrólisis.

Watly genera toda la energía que necesita para funcionar por sí misma, por lo que no necesita estar conectada a una red eléctrica. A su vez, es un dispositivo de comunicación que puede recolectar y mandar todo tipo de datos por internet. Cada una de las máquinas se conecta con la Plataforma Central de Gestión de Red así como con el resto de máquinas.

Tras dos primeros prototipos, esta empresa catalana lanzó una campaña de Crowfunding con el objetivo de conseguir financiación para la máquina definitiva, que se espera que esté lista para julio de este año. El segundo prototipo ya se probó en 2015 en una comunidad de República de Ghana, al oeste de Africa, con resultados satisfactorios, gracias a que Discovery Channel se puso en contacto con estos emprendedores. Sin embargo, es la tercera versión la definitiva, con mejoras sustanciales como el tamaño, que ahora posibilita ofrecer agua a 3.000 personas.