Son dos de los cinco felinos que vivieron durante más de 17 años en el antiguo y desmantelado zoológico ubicado en el Parque “Francisco de Aguirre”, principal paseo público en una de las márgenes del río Dulce de la capital santiagueña.

Con anterioridad, otros tres felinos también fueron trasladados a la misma reserva natural sudafricana de Ubuntu. El proceso del traslado de los cinco animales, que durante más de una década fueron la principal atracción de chicos y mayores asistentes al zoo, se inició hace más de tres años, a través de una evaluación de los felinos y una resolución del Concejo Deliberante santiagueño, que aprobó el traslado mediante una resolución.

Ante la demora para concretar el traslado, varios representantes de organizaciones protectoras de animales se manifestaron preocupados por el estado de los felinos, que vivían en en jaulas con techos de chapa en las que en el verano soportaron temperaturas mayores a los 60 grados de sensación térmica.

Las gestiones para trasladar a los felinos a reservas naturales se aceleró en los últimos meses tras la muerte de un tigre de bengala y de un león que durante más de 17 años permanecieron en el desmantelado zoológico.